|
|
Aerobic
Unos pies de mujer, calientes y sudorosos después de una enérgica sesión de aeróbic, ¿pueden ser supereróticos? Por qué no. Para el protagonista de nuestro relato, desde luego lo es.
Salí a la calle en un caluroso día de julio. Iba camino de una tienda de música a buscar una guitarra que había comprado. Siempre me bajo antes para mirar la tienda de música que esta al lado de un gimnasio. Hace unos meses cuando pasaba por el gimnasio vi. una chica haciendo ejercicios. Así que pasaba lo más seguido que podía con la esperanza de verla más a menudo. Ella tenía un largo y rubio cabello, hermosos ojos azules, vestía shorts que le quedaban a la perfección. También usaba unos calcetines que le llegaban hasta los tobillos. Cuando pase ella estaba haciendo sus ejercicios. Estaba transpirando mucho así que me decidí a sentarme y mirar un poco. Ella no me veía ahí (al menos eso pensaba) mientras yo seguía viendo cada uno de sus movimientos. Yo miraba sus piernas y sus pies moverse. Yo sabía que sus pies estaban calientes y transpirados adentro de sus zapatillas. Cuando termino su clase de aerobics yo seguí mi camino hacia la tienda de música. A la vuelta vi. Que estaba sentada en un banco de la calle. No había casi ningún lugar para sentarse, el único que había estaba al lado de la chica a la que había visto antes. Me senté y note que había cambiado sus zapatillas por unas sandalias, pero todavía tenia puestos sus calcetines. Ella estaba mirando una revista y cuando me miro me sonrió y siguió leyendo su revista. Yo estaba realmente nervioso. Le miraba lo pies y fantaseaba sobre tenerlos en mi cara. De repente se levanto para irse. Yo ya pensaba que nunca mas la iba a poder ver, pero antes de irse me susurro al oído "Si te gusta lo que estuviste mirando, vente conmigo.". Yo no sabia que hacer pero igualmente la seguí. No sabia que iba a pasar pero sentía algo excitante sobre ella y sus hermosos pies. Cruzo la calle y yo detrás de ella. Yo no sabía si había oído mal pero seguí caminando detrás de ella. Ella de vez en cuando miraba hacia mí y me sonreía, y con la cabeza me indico que la siguiera. Cuando llego a su casa dejo sus sandalias tiradas en la entrada y abrió la puerta, dejándola abierta para mi. Yo entre y tome sus sandalias. Cerré la puerta y cuando entre al cuarto donde estaba ella me la encontré sentada en una silla revisando sus emails. Como ignoraba mi presencia me arrodille a su costado. Ella giro su silla hacia donde estaba yo. Todavía no me hablaba pero me miraba, después me dijo que me quedara donde estaba y antes de levantarse me puso su pie todavía con el calcetín para que lo huela rápidamente. Se levanto y fue hacia donde estaba el canasto con ropa sucia de donde saco un par de medias de lycra. Yo no sabia que pensaba hacer pero pronto lo imagine cuando me ato las manos por atrás. Después saco la silla donde había estado sentada y me dijo que me acostara debajo de la mesa de la computadora. Después ato mis pies y gateo por debajo de la mesa y se sentó en mi cara mientras ataba mis manos a la mesa. Volvió al canasto con ropa sucia y saco otro calcetín sucio. Me dijo que abriera la boca mientras me ponía el calcetín completamente en mi boca, dejándome respirar solo por mi nariz. Me puso la silla por encima de mí y se sentó mientras seguía chequeando sus emails. Dejo sus pies sobre mi estomago. Me dijo que había llegado justo cuando ella iba a chatear con una amiga que vivía en otra provincia. Nunca me había sentido tan impotente y disfrutaba cada minuto. Mientras chateaba movía sus pies hacia mi nariz, moviendo sus tibios y transpirados pies por toda mi cara. Debido al calcetín que tenia en mi boca, estaba obligado a sentir el olor de sus pies. Ella seguía usando mi cara como un masajeador. Después de media hora de esto saco un pie de mi cara, se saco el calcetín y me lo volvió a poner sobre mi cara. Su pie todavía seguía tibio por los aerobics que había hecho, puso sus pies ya sin calcetines sobre mi cara. Después miro debajo de la mesa, se agacho y me saco su calcetín de mi boca y dijo que era hora de que le limpie el pie sin dejar ni un centímetro sucio. Puso su pie sobre mi pecho y el otro con el talón justo sobre mi boca. Mientras movía su pie, quería que le limpiara el talón hasta que ella dijera que estaba limpio. Le limpie el pie desde el talón hasta los dedos, cuando llegue a los dedos me dijo que dejara totalmente limpio entre cada uno de sus dedos. Después de un tiempo de haber lamido cada centímetro de su pie, me puso su otro pie en la cara para que le hiciera lo mismo. Una vez que termine de limpiarle los dos pies ella termino de chatear. Y me dijo que porque fui un buen chico e hice todo lo que me pidió, me tenía un regalo especial para mí. Me desato las manos de la mesa y me llevo hasta la mitad del cuarto. Se paro en mi pecho y me dijo que el regalo que me tenia consistía en chuparle su coñito hasta llevarla al orgasmo. Se saco sus shorts para mostrarme su cuerpo bien formado. Se bajo de mi y se agacho para decirme que primero tenia que chuparle su coño. Yo me impresione porque nunca había hecho nada así pero no quería que esto terminara. Empezó a bajar hasta que se sentó justo sobre mi boca. Ya con su coño sobre mi cara la única opción que tenía era lamérselo. Me ordeno que le metiera mi lengua mas profundo. A ella le estaba encantando esto y seguía moviendo su coño por mi cara mientras me decía que se lo lamiera hasta que ella dijera basta. Se empezó a mover constantemente pero igual yo se la seguía lamiendo. Dejo escapar unos gritos y unos gemidos y yo sabia que había llegado al orgasmo. Se sentó sobre mi, luego se paro, me desato las piernas sin decir nada. Me desato las manos. Cuando quise hablarle me puso su dedo en boca y me dijo que escribiera mi nombre y teléfono en un papel. Agarro los calcetines que había usado, los puso en mi bolsillo y me guió hacia la salida. Cuando estaba en el descansillo, me cerro la puerta, y yo todavía sigo esperando a que me llame... (CONTINUARA)
Claudiosum |