Aleccionado por Venus

 

Me llamo Juan, y vivo en un apartemento cualquiera. Mi vecina se llama
Venus, y esta es la historia de cómo ella me humillo hasta esclavizarme
y cambiar mi vida. Ahora, simplemente, he de obedecerla.

 Antes solíamos hablar, yo le contaba mis conquistas con las mujeres,
no sin una buena dosis de soberbia y machismo q despertaban en Venus unas
enormes ganas de darme una lección.

 Así, un día en el que yo había
salido de casa, aprovechó una ventana q dejé abierta para entrar en mi piso en
busca de algo que pudiera servirle. En mi habitación encuentra una libreta en
la que escribo relatos sexuales, fantasías q jamás osaría confesar en mi vida
real y en las q cuento mis anhelados sueños de estar a los pies de una
mujer, humillado, escupido e insultado. Ella, totalmente encantada con el
hallazgo, sale de mi casa decidida a darme una lección definitiva.

   Al día siguiente me invita a cenar. A las nueve acudo y ella me sienta a
la mesa, mientras, "amenizo" la cita con mis típicas historias y chistes
machistas, a los q ella ni se digna a contestar, manteniendo una soberbia
pose que ya no abandonara.

Tras la cena me siento en un sofá, y ella, enfrente, empieza a hipnotizarme con un sugerente "dangling" q no resulta ajeno a mis ojos escapadizos,
mientras, visiblemente nervioso continuo
relatando una de mis conquistas, q en realidad, como Venus ya sabia, no eran
mas q el producto de una pantalla a mis verdaderos sentimientos q me avergonzaban.

   -No, Juan, eso no es manera de tratar a las chicas
   -Como dices? Bien se yo como hacer, Jeje, Sois todas como juguetes
en mis
manos.
   -A eso me refiero, tienes q ser mas caballeroso con nosotras, o un
dia
nos enfadaremos y entonces veras

   En esto, el balanceo del zapato de Venus, se hace mas exagerado y el
zapato se le cae.

   -Ves? Este es un momento para mostrar tu caballerosidad, vamos,
colócamelo
   -Jajaj -sonrio fingiendo mal indiferencia- esta bien.

   Haciendo como q le siguo el rollo, me arrodillo y le coloco el
zapato.
Antes de tener tiempo para levantarme Venus me coloca su recién calzado
pie
en el hombro y dice:

   -Muy bien, Juan, ves? Te has portado bien, y sabes cómo portarte aún
mejor?

   En ese momento, empiezo a sentirme algo ridículo, incluso inignado,
pero
una curiosa fuerza me mantiene inmovil, y solo acierto a decir:

   -Como?

   Entonces, emites una leve carcajada y, deslizando el pie de mi
hombro a
mi cara hasta q el tacon llega a mis labios, me dices:

   -Bueno, para mí un buen caballero es como un buen perrito, sumiso y
obediente, y un buen perrito no dudaría en lamer el tacón a su Ama, no
es
asi? -En ese momento, Venus introduce con un gesto brusco pero sutil su
tacon en mi boca- Vamos? No lo vas a lamer?

   No alcanzo a distinguir la realidad. Estoy como en una pesadilla,
pero
lamo su tacón, postrado ante ella y su altiva mirada, pero cuando
empiezo a
tomar consciencia de lo q ocurre, me tumba de una patada, se levanta e
impide q yo haga lo mismo poniendo si pie sobre mi cara.

   -JAjaja, mírate ahora, eres un perrito, a q si? Oh! pooobre perrito!
El
Ama es mala? vamos, lame sus zapatos a ver si se le pasa, q hoy tuvo un
mal
dia, venga, así, Toby, te gusta? dime si te gusta

   -S...si, si A..ama

   Venus se aparta, y mirandome a los ojos me dice:

   -Pero tu eres tonto? no sabes q los perros no hablan? Jajaj, vamos
desnudo a 4 patas, ponte a ladrar para mi regocijo, Jajaj, es q eres un
palurdo redomado.

   Absolutamente humillado y entregado a ella, me desnudo, no sin
dificultad
pues ella me pisa continuamente, me tira al suelo y se rie, pero yo
continuo
docilmente hasta q desnudo y a 4 patas finalmente consigo obedecer.

   - Guau! guuua guau!
   -Jajaj eso esta bien,

   Venus se quita un zapato, y restregandolos por mi cara dice:

   -Que? quieres lamerlos? Claaro q quieres, pero eso no es gratis,
desde
luego q no, VAMOS, SUPLICALO!
   -Por favor, Ama le suplico q me deje lamer sus pies!
   -JAJAJ pero t estas viendo? Eres un cerdo chulo machista suplicando
a una
chica q te deje lamer sus pies? JAJAJ Sere buena, pero -saca de debajo
del
sofa una fusta- has de saber q no es a tan facil, has de ponerte a 4
patas
desnudo, meterte un dedo en el culo, y suplicarme q t azote con la
fusta
como complemento a lamer mis pies.

   Y así fueron transcurriendo las horas, hasta q me obligó a firmar
una
declaración de servidumbre con un texto humillante q ya escribiré, si
ella
lo permite. Yo le suplicaré q me deje hacerlo, aunque es más q probable
q lo
escriba desnudo, a 4 patas, lamiendo sus pies y recibiendo latigazos,
ademas
de darle gracias por ello



                                 Juan, esclavo de Venus.

 

 

 

 

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