LA MAGNOLIA
Si al tender la noche
Su agrisado manto
Llegase a tu lecho
Confuso rumor
Es, bella Pepita
Que, por ser tu santo
Unos rondallistas
Te cantan su amor.
Si acaso durmieras
Que en vibrante exceso
Nuestras armonías
Rocen en tu sien
Con el vago y débil
Chasquido de un beso
Que, te dan, diciendo:
¡Tú eres nuestro bien!.
Pepita, no extrañes
Que entre sí se celen
Los que están cantando
Frente a tu balcón
Y el sí que uno alcance
Los demás anhelen
Por amarte todos con
Con igual pasión.
Por eso se funden
Nuestras armonías
Con ecos de besos
Quejas y desdén
Se funden ternezas
Goces y agonías
Y entre mil suspiros
Va el llanto también.
Si acaso soñaras
Hay quien satisfecho
Sueña que en sus brazos
Reposando estás
Y que tu cabeza
Se apoya en su pecho
Viendo en sus canciones
Suspiros que das.
Eres tú la imagen
Que en febril anhelo
Forjaron los bardos
En su frenesí
Si lo más hermoso
Se encuentra en el cielo
Los ángeles deben
Parecerse a ti.
Vals
Letra: Ángel Fernández Torres
Música: J. Bretons
Año: 1906