HABANERA
Adiós, península hermosa
Adiós, que el deber me llama.
Adiós, que me voy a La Habana
A luchar por la nación.
Si muero allí, si muero allí
Madre consuélate:
Porque si yo luché
Fue por obligación.
Ante un sepulcro, arrodillada
Madre adorada, una oración.
No te acuerdas cuando me decías
Contemplando la pálida luna
Yo no puedo querer más que a una,
Y esa una mi vida eres tú.
El astro del día apaga la luz,
Y enciende la noche su negro capuz.
En un valle de lágrimas
Vámonos al Ferrol.
Adiós coruñesas, adiós coruñesas,
Adiós, adiós, adiós.