EL TAUCRO

 

 

A las orillas del Taucro gentil

Viendo las aguas correr

Sentí un inmenso placer

Porque me hablaba de ti.

 

En ese lago de Cuba

Tan grande y tan caudaloso

Tan misterioso, tan ideal

Que comunica con el mar.

 

Y por eso María Dolores

Siendo mañana tu santo

Vengo a tu puerta y te canto

Con mucho gusto y placer.

 

Vení, vení, mulatona

Vení, ven, ven a gozar

Vení, ven, ven, a Cuba a parrandear

Vení, ven, ven, a Cuba a parrandear.

 

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