Nro. 8

Las Estaciones del Partido de Bahía Blanca:
Loma Paraguaya, Galván, Garro.


Las estaciones del partido de Bahía Blanca . Ramal a Puertos (BBNO)


Estación Garro, vista desde la calle, estado actual. HFG

Loma Paraguaya (Parada) : Estaba habilitada esta estación, o parada, para el servicio de pasajeros. El tráfico de cargas se operaba solo en vagones completos para desvíos particulares.
El edificio de la misma, abandonado y en malas condiciones, fue demolido años atrás.
Fue creada para facilitar la remoción de lastre y arena de la loma que alli existía, luego sirvió cuando se comenzó a construir la Usina Eléctrica (1909); construyéndose, entonces, la garita de señales y luego los desvíos de depósito de vagones para Galván, con conexión por dicha garita.
Por 1910, se la habilitó como "halt" para los campos de golf que había en el lugar.
Para 1930 se encontraba clausurada para todo tipo de tráfico, teniendo parada solo los trenes de pasajeros locales, para comodidad de la gente que trabajaba en la usina y en la refinería La Isaura.
El desvío L. De Ridder ( utilizado para cereales), como el de la usina y la refinería, eran atendidos por Puerto Galván.
Se dice que el nombre, fue tomado de un puestero de origen paraguayo que vivía en el lugar.

Estación Galván ( Parada) : Servía para el transporte de pasajeros y carga. Inmediata al puerto del mismo nombre, en realidad era una parada para subir y bajar obreros, que trabajaban en el lugar. Al lado de la misma había una colonia de empleados del ferrocarril, con casas y casillas de madera y chapa.
Toma el nombre del puerto, que fue el de un comerciante español, D. Manuel Galván, a cuyo negocio concurrían los indios para comerciar con cueros, plumas, etc..

Estación Garro: Categoría 1ra., para pasajeros y carga. Distante 8 km. de BBS.
Está ubicada entre BBNO y empalme Ing. White. Se abrió en enero de 1905.
Atendía los trenes locales desde White, localidad en la que se encuentra, a Galván, llevando a los obreros a sus tareas en el puerto.
El edificio, en regulares condiciones de mantenimiento, está construído de ladrillos a la vista, con techo de chapa a dos aguas, y en uno de los extremos del mismo, se puede apreciar el remate de una chimenea de ladrillos.
Recibió ese nombre, por el conquistador español D. José Garro, que fue gobernador de Tucumán en 1674, de Buenos Aires en 1678, y de Chile en 1682.

El ramal de empalme entre la estación Puerto Galván y la estación Ingeniero White del FCS, fue autorizado por Ley el 29 de diciembre de 1902. El contrato fijando las características del empalme,se firmó por representantes de las dos empresas (BBNO y FCS), recién el 23 de noviembre de 1904.




Cuando viajar... es un poco soñar

El coche dormitorio, prepara la contraofensiva, volverá a ser el "Gran Hotel" sobre rieles, para competir con los trenes de alta velocidad europeos, como el TGV, francés, el Pendolino, italiano , el ICE, alemán o el AVE español.
Técnicos y estilistas europeos, están ya trabajando en los nuevos y lujosos coches, que tendrán baño privado, con ducha para cada compartimiento, portero eléctrico, fax , Internet y un rincón separado como bar para la zona noche.
Al centro del coche, la novedad absoluta: suite matrimonial con los "chiches" mencionados, más TV satelital, en una sala separada dentro de la misma suite.
Un nuevo modo de viajar, que nos llevará a lo antiguo con una pizca de moderno, y con la tecnología, y frialdad, de los trenes de 300 km por hora.
Lejos han quedado los tiempos en los cuales los Wagons-Lits, ofrecían a los elejidos viajeros, de un histórico Train Bleu del 1929 ( 17 horas de París a Ventimiglia), un menú que comprendía huevos fritos a la Turbigo ( especialidad francesa), pollo de granja a la parrilla, papas a la pomelo, arvejas a la lechuga, tortas de frutas varias, y sirviendo en sus copas Olivier Monopol y Chateau-Margaux.
El coche dormitorio, queda hoy vivo, gracias a filmes como Borsalino y Cía, y como el mítico Asesinato en el Orient Express, de Sydney Lumet.
Despues de muchos años de esplendor, el Orient Express murió en los depósitos y hoy renace para los turistas en busca de emociones de otros tiempos.
Al menos en Europa, hoy por hoy, al tren se lo valoriza como lo que es, sin lugar a dudas, el medio de transporte más seguro y económico de todos los tiempos, y los gloriosos coches dormitorios del Orient Express vuelven a rodar, un poco más modernos, pero con los sueños de los viajeros de entonces, cuando viajar, era un poco.......soñar.

Federico F. Fernandez




Descarrilamiento en el 1900 (2da. parte)


Habiendo presenciado personalmente el accidente, la causa del mismo resultaba para mí perfectamente clara, y al exponerla fue enérgicamente discutida y puesta en duda por los técnicos y jefes de las diversas reparticiones, aunque yo defendí tenazmente mi punto de vista.
Por un lado el departamento de locomotoras, intentó culpar al de tráfico por dar vía libre al tren de La Plata que chocó, y a su vez este declinó la responsabilidad, calificando la aseveración del departamento de locomotorasde inexacta, aunque estaba apoyada por declaraciones de los maquinistas y foguistas fuera de servicio, que aseguraban haber visto las señales bajas para el tren de La Plata.
Lo que en realidad sucedió, fue que al pasar por Barrancas al Norte, el maquinista del tren de La Plata, vió a la distancia las señales bajas para el tren de Tandil, que estaba detenido al pie de la barranca. Dichas señales se manejaban desde la garita en la parte superios de la barranca, cerca de la entrada a Constitución, Haciendo caso omiso de la existencia de las señales de la sección entre Barracas al Norte y Sola, las cuales eran accionadas desde la garita al lado de la estación Sola, todas las cuales estaban a peligro, y por haber atropellado estas señales el maquinista del tren de La Plata, ocurrió el accidente.
El departamento de locomotoras arguyó que dichas señales estaban a vía libre, lo cual era absurdo, puesto que por las combinaciones del "interlocking", resultaba imposible que la máquina pilota hubiera salido de los desvíos internos de Sola para la vía principal, si las señales que debía observar el expreso de La Plata, hubieran estado a vía libre.
Estas pruebas no eran suficientes para el departamento de locomotoras e insistían en que el garitero de Sola, que pertenecía al departamento de tráfico, era el responsable del accidente. Continuaba la controversia, aunque la Dirección General de Ferrocarriles Nacionales, opinaba que las conclusiones a que llegaba el departamento de tráfico eran las más acertadas. Pero quizás por cierta animosidad que reinaba contra el jefe de tráfico, las inclinaciones de la Superioridad favorecían al departamento de locomotoras, porque, decía, que si el accidente hubiera ocurrido en la forma explicada por el departamento de tráfico, el tren de La Plata hubiera tenido que atropellar las agujas del cambio que pérmitía la salida de la máquina pilota del desvío de Sola para la vía principal al dirigirse a empujar el tren de tandil y por consiguiente las hubiera destruído, y no lo estaban.
Yo, que había presenciado el desarrollo del accidente, sostenía que, efectivamente, el tren de La Plata había atropellado las agujas del cambio, pero sin destruirlas, debido a su elasticidad, y afirmaba , por otra parte, que durante mis años de carrera ferroviaria, había visto hechos similares, sin que se averiaran siquiera las agujas. Resultaba completamente imposible convencer de ello al ingeniero en Jefe C.W.Mills, a su experto técnico señor Sketchly, y al señor R, Gould y su ayudante técnico señor W. Grant. Yo no podía quedarme callado, con mi verdad, y accediendo el Jefe de tráfico a mi insistente demanda, de hacer una demostración real, el gerente don Frank Henderson, de muy mala gana, dio su autorización.
El día 29 de diciembre de 1900, a las once y media de la mañana, se formó un tren compuesto de una máquina y coches, exactamente del mismo tipo que tenía el tren Nº 94 el 19 de diciembre, siendo llevado a Barracas al Sur, de donde fue despachado después de hacer los arreglos necesarios. Este tren corría sobre la vía principal y embistió las agujas número 9 a regular velocidad, en la misma "trailing position", que el tren Nº 94 las había atropellado antes. El inspector del departamento de locomotoras y yo, acompañábamos el tren. Despés de pasar sobre los cambios, en Sola, el tren se detuvo.
El resultado fue que la aguja del lado este, quedó abierta como un cuarto de centímetro, y al dar dos vueltas al tornillo de ajuste, volvió a su exacta
posición nuevamente, siendo manejada desde la garita en perfectas condiciones, no apareciendo señal alguna de haber sido atropellada.
Como el ingeniero en jefe y los demás técnicos estaban persuadidos de que la aguja iba a ser destruída, tenían lista una nueva y una cuadrilla de hombres para reemplazarla, lo que no fue necesario.
Es muy posible que si una máquina hubiera salido del desvío de Sola inmediatamente después de haber pasado el tren de ensayo, no hubiera existido necesidad de regular el tornillo de ajuste y la agujaa del lado este se hubiera corregido automáticamnete.
Al terminar la prueba, pregunté personalmente al gerente general señor Frank Henderson, si estaba satisfecho del resultado de la misma, como así de la aseveración del departamento de tráfico, sostenida desde el principio, contestando afimativamnete y agregando que jamás pensó que la aguja pudiera escapar a su destrucción. Con estas manifestaciones me retiré con el tren de ensayo a Plaza Constitución, dejando a todos los que habían presenciado la prueba, seguir con sus comentarios sobre lo que se puede calificar de un triunfo de la experiencia sobre la teoría.
El ensayo había llamado tan poderosamente la atención del personal ferroviario que se reuinieron más de ochenta personas para presenciarlo, contándose entre ellas el gerente general señor Frank Henderson, don Juan Badía, asistente del gerente, el señor C.W.Mills, ingeniero jefe, su experto técnico, señor C. Sketchly, el señor R. Gould, jefe de departamento locomotoras, el señor W.Grant, asistente del señor Gould, el señor John Ballantyne, el señor T Gregory, jefe del departamento de tráfico y varios otros altos empleados del ferrocarril. Debo dejar constancia, que la única persona que compartía mi pensamiento, de que la aguja no sería destruída, era el capataz del ingeniero Idle, superintendente de señales, aunque el mismo señor Idle opinaba lo contrario.
Despues del resultado definitivo de la demostración realizada, se terminaron los comentarios sobre la causa del accidente, que circulaban por Plaza Constitución, acusando al departamento de tráfico por su descuido, y al garitero Castilla, de la garita de Sola, como autor de la catástrofe. El único responsable del accidente resultó ser el maquinista del tren de La Plata.

Esta crónica fue extraída del libro Mi vida de ferroviario inglés en la Argentina, de Arturo H. Coleman.



Ferrocarriles del Pago Chico
El FCS adquiere el BBNO


Para noviembre de 1922, el FCS tiene intenciones de tomar a su cargo, las propiedades e intereses del FCBBNO y FCBAP, desde Bahía Blanca hasta Huinca Renancó, comprendidos todos los ramales y empresas subsidiarias, así lo informaron en grandes titulares, los diarios de la época de Bahía Blanca.

Las empresas subsidiarias, e instalaciones secundarias de los vendedores eran: Puerto Galván, Elevadores, Mercado de Frutos "Victoria", Compañía de Luz y Fuerza, Compañía de Gas, Compañía de Tranvías de Bahía Blanca ( de la cual el FCS poseía el 50 % ), Compañía de Aguas Corrientes de Bahía Blanca ( de la que el FCS tenía el 75 % ).

Después de dimes y diretes, el Congreso aprobó la venta en septiembre de 1924 ( casi dos años más tarde).

El 1ro. de noviembre de ese año, Arturo H. Coleman, en nombre del FCS, tomó posesión de los bienes comprados.
En diciembre 1ro. de l927, el FCS, vende la Compañía de Luz y Fuerza, junto con la de gas y tranvías




Señalización Ferroviaria

Señales Fijas
Señales de brazo: Semáforos
Son señales permanentes y que se encuentran en un lugar determinado de la línea.
Los semáforos poseen un mástil y uno o más brazos móviles, para emitir señales durante el día, y faroles
para emitirlas durante el horario nocturno .Los semáforos pueden ser operados a mano desde el mismo lugar en que se encuentran, o por palancas a cierta distancia de los mismos.
Cuando son varias las señales, éstas pueden ser operadas desde un lugar determinado, llamado casilla de señales o marco de palancas.
Semáforo de dos posiciones:
Cuando el brazo está en posición horizontal indica peligro, y en posición inclinada a 45 º hacia abajo de la horizontal, indica vía libre.
Durante la noche, el anteojo de la señal, en un extremo de la misma, es el que indica peligro o vía libre, según sea el color del vidrio rojo o verde. En la señal de distancia, el rojo es reemplazado por el anaranjado.
Los brazos de éstos semáforos pueden ser (ver figura 1) :

a.- para señal de distancia.
b.- para señal de entrada, salida o
avanzada.
c.- para señal de entrada a desvíos.
d.- para señal de maniobras.
e.- para señal que autoriza a circular
por vía contraria.
f.- para señal de llamada.
g.- para señal automática.

El frente de todos los brazos es rojo, con una pequeña faja de color blanco, desde atrás los brazos son blancos y la faja negra (figura 1 h).
Generalmente los semáforos van colocados en el lado izquierdo de la vía que gobiernan, aunque pueden ser colocados en el lado opuesto.
Normalmente los brazos deben permanecer " a peligro", y solo bajarse para dar paso a un tren.
Cuando es necesaria la colocación de dos o más brazos, o luces en un semáforo, el más alto gobernará la vía principal, y la altura de los otros será según la importancia de la vía que gobiernan.



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