Nro. 7

Las Estaciones del Partido de Bahía Blanca:
Estaciones Alférez San Martín (BBNO)



Estación Alférez San Martín, estado actual, HFG

Esta estación se encontraba habilitada para pasajeros, carga y hacienda. En este lugar no había población ni lugar para hospedarse.

Fue abierta en enero de 1905. El nombre recuerda al Alférez D. Pedro San Martín, del Regimiento 1ro. De Caballería de Línea, que fue sorprendido en 1877, por los indios, junto al arroyo Curumalán, y lo atacaron dejándolo herido de gravedad.
El edificio de la estación se encuentra construído en ladrillo a la vista, con techo de chapa a dos aguas y una chimenea de ladrillo a la vista en uno de los extremos del mismo, la carpintería de puertas y ventanas es de madera con postigos internos. El alero de protección sobre el andén es de chapa y tiene caída hacia las vías.

Este edificio se encuentra ocupado actualmente, y desafectado del tráfico ferroviario. El mismo se encuentra en regulares condiciones de mantenimiento
Frente a la estación, y hacia la derecha de la misma podemos observar un andén elevado en el que se encontraba el galpón de cargas, que fue levantado.
Esta estación está ubicada entre los puntos kilométricos 27 y 28; se puede acceder a la misma por la ruta 35, a la altura del "boliche" Landa. A unos 15 km. de Bahía Blanca, nace frente a este negocio, un camino vecinal, accediendo al mismo, y luego de recorrer 13 km., se llega a la estación.

Un detalle curioso de la misma es el cartel con el nombre, ilegible a la fecha, que es metálico y se encuentra colocado paralelo a las vías.

Otras dependencias del BBNO
La Tablada:


Mercado Victoria, Parte de la Fachada sobre calle Donado, HFG, 28-01-01

En este lugar había corrales y desembarcadero de hacienda. Se encontraba ubicada a 2500 mts. de BBNO, de la cual dependía, en la intersección de la línea de esta estación a BBS y Spurr. El establecimiento era de propiedad Municipal y constaba de gran cantidad de corrales para lanares, vacunos y haciendas varias , aquí se realizaba la fiscalización de las mismas.
El vocablo La Tablada indica el sitio para la fiscalización de las tropas de ganado destinado al abasto de la ciudad.
Mercado Victoria:
Situado en la quintas 281, 204 y 205 del plano del ejido de Bahía Blanca, limitado por las calles Donado, Chile, Undiano y Brickman.
Consiste en 6 enormes galpones,de mampostería de ladrillo a la vista con cubierta de chapa galvanizada, con una superficie de 34.000 m2, con su respectiva playa para carga y descarga de vagones.
Dos de estos galpones tienen piso elevado a puerta de vagón y culata de camión, con las correspondientes plataformas para facilitar las tareas de carga y descarga. En este lugar se comercializaba cereales, lanas, cueros, etc., y concurrían al mismo los compradores de casas extranjeras.
Como vendedores podemos nombrar a los siguientes consignatarios: José Iturraspe, Chapar y Cía., Victorino Iraldi e hijo, Valentín Errea, Geddes Hnos. Ltda. SA.,Gonzalez Martinez y Cía.,F. Hitce y Cía., Lanusse Olaciregui Ltda.,Mendez Hnos. y Cía., Iraldi y Casanova, José Otaché, Eduardo Wentzler, J. Zonco y Cía.,José B. Casás, David Fernandez e Hijo, Civetta y Jeselsohn, Alvarez y Olivieri, Federación Agraria Argentina, Juan y Francisco Lopetegui y Cía., Isidro Pérez.
En jurisdicción de este mercado se encontraban los siguientes depósitos particulares con desvíos propios.: Wattinne Bossut y Cía., barraca para el enfardaje de lana con destino a exportación, los mismos poseían hilanderías en Francia. Lahusen y Cía. Ltda., tambien para
el comercio de lana. Thyssen Lametal importadores de caños de hierro, alambres, etc. Gastón Peyón, con barraca y lavadero de lanas.



Descarrilamiento en el 1900
Esta crónica fue extraída de Mi vida de ferroviario inglés en la Argentina, de Arturo H. Coleman.

Trenes de pasajeros se embisten en Sola.

A la siete y treinta y cinco de la tarde del día 19 de diciembre de 1900, casi frente a la estación Sola, del FCS, chocaron dos trenes de pasajeros, ocasionando la muerte de varios viajeros y causando muchos heridos, algunos de los cuales fallecieron despues a consecuencia de las heridas recibidas.
El tren Nº 88, que procedía de Tandil y al cual estaba acoplado el tren de pasajeros que corría entre Las Flores y Altamirano, fue embestido por el rápido de La Plata, Nº 94.
El Nº 88, que era remolcado por la máquina Nº 193, de rueda motriz sencilla y que fue detenido por las señales unos segundos en Sola, al pretender arrancar no pudo afrontar la barranca y nuevamente paró al pie de la misma, con la cola del tren a pocos metros del lado norte del puente de peatones, los pilares del cual no permitían ver los faroles del tren a causa de la curva.
El jefe de la estación Sola, veía que el tren Nº 88 no podía ascender la barranca y tenía la máquina de maniobras lista para empujar desde la cola, y al detenerse el tren, mandó la pilota en su ayuda. Cuando la máquina estaba a unos tres metros de los paragolpes del último coche, apareció inesperadamente el expreso de La Plata, con una velocidad de 70 kms. por hora; golpeó la pilota la que, con la locomotora del expreso, se lanzaron sobre el tren de pasajeros que estaba pugnando por subir la cuesta. El encontrón fue tan terrible que máquinas y coches montaron sobre el último coche del tren a Tandil, y luego se tumbaron encima de la vía paralela bloqueando las dos líneas.
Yo viajaba precisamente en el tren de Tandil, y al hallarse éste en dificultades en la barranca, había descendido para activar la operación, en mi carácter de jefe de la sección local. En el instante del horrible choque me hallaba entre las dos vías paralelas frente al último coche del tren de Tandil, y como la pilota se aproximaba, estaba a punto de subir a la plataforma del coche, donde algunos pasajeros observaban la maniobra y resultaron víctimas del golpe. Felizmente no me alcanzó ninguno de los trozos que volaban por los aires, librándome por escasos centímetros.
Con las vías obstruídas, era necesario evitar nuevos y posibles choques con otros trenes próximos a llegar al lugar. Afortunadamente no perdí la serenidad y ello salvó la vida, indudablemente, a mucha gente. Miré el reloj que marcaba las 7,35, acordándome que el tren rápido para Guaminí, salía de Plaza Constitución a las 7,30 y que todas las señales estaban dando vía libre para su paso. Arrebaté el farol de la mano del guarda Daniere, dándolo vuelta a luz colorada y ordenándole que corriera rápidamente hacia delante para procurar detener el tren de Guaminí. A los pocos segundos apareció el convoy dando vuelta en la curva que existía en la parte superios de la barranca, y viendo la señal roja, alcanzó a para a unos cincuenta metros del accidente.
La gritería de los pasajeros de los trenes chocados , era emocionante y parecía, en el primer momento, que habría gran cantidad de muertos y heridos.
Al ver detenerse tan a punto al tren de Guaminí subí a la garita de señales y rápidamente levanté un acta, estableciendo las posiciones de las levas, haciéndola firmar por personas de responsabilidad. Retire el libro "Block", poniendo otro nuevo en su lugar y coloqué el que estaba en uso en la caja de seguridad del jefe de la estación Sola, a quien había ordenado, momentos antes, que avisara al Hospital Rawson, Asistencia Pública y Policía, para que enviaran todas las ambulancias y ayuda posible, cuyo ruego fue atendido de inmediato.
Está crónica continuará en el Boletín Nº 8




El mundo de los ferrocarriles en miniatura


Un buen número de personas se reunió para observar un hermoso paisaje en miniatura. Hay hombres, mujeres y niños; éstos últimos subidos a largos bancos de madera, para mirar mejor, este nuevo mundo, más a su medida. La atención de cada uno está concentrada sobre pequeñas reproducciones de túneles, puentes, montañas, casas, árboles y, por supuesto, los infaltables trencitos que surcan una y otra vez el tendido de vías establecido.
Los trenes se paran en la estación, cercana al público, para que éstos puedan observar el material rodante, y quedaran sorprendidos al contemplar las pequeñas figuras que conducen la locomotora, y las que se ven, a través de las ventanitas, y que viajan sentadas en los coches.
Por su parte los niños, fijan sus ojos en los trenes en movimiento y con la fantasía propia de la edad, imaginan aventuras extraordinarias.
En el tablero de control, la persona encargada del movimiento de los trenes, lo hace con una mezcla de placer y responsabilidad. El tiene la obligación de que los mismos tengan un viaje sin contratiempos y vigilar de que las visitas tengan las manitos en su lugar para que no ocurran accidentes.
Más tarde la exhibición finaliza, y no solo los niños quedan encantados con la magia del ferromodelismo.

Federico F. Fernandez



La imagen corresponde a un furgón Clase 17, en uso por Ferrosur Roca, fue tomada en estación Grunbein.


( HFG 24 -12-00 )




Ferromodelismo
Por Mario Roberto Barrientos

ESCALAS Y TROCHAS

Dentro del campo del Ferromodelismo existen escalas y trochas muy diversas. En el cuadro que construímos a continuación veremos en forma sintética todas las escalas y trochas de vía:


Trochas:
En la república Argentina, tuvimos y tenemos cinco trochas. En escala HO, que es la mas difundida (aunque la escala N viene pisando fuerte), las vías serían de acuerdo al siguiente detalle:


Escalas:




Hosted by www.Geocities.ws

1