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Las Estaciones del Partido de Bahía Blanca:
Estación Bahía Blanca
(FCS).

Estación Napostá vista desde
la calle HFG, mayo/2000
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Ambas
estaciones se encuentran sobre la llamada "vía
Lamadrid".
La
estación Napostá:
Se
la designa de esta forma por el arroyo del mismo nombre
que, naciendo en las Sierras de la Ventana, pasa cerca de
esta estación; su significado etimológico
es posta militar.
Está ubicada en el punto kilométrico 640,
o sea a 40 km de la estación Bahía Blanca
(Sud).
Se puede acceder a la misma, por transporte automotor, desde
la ruta 33 en el km 36.Dicho acceso consiste en una huella
en regular estado de tránsito y el trayecto desde
la ruta es de 3 km.

estación Napostá vista desde
las vías.
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El edificio
de la estación Napostá es muy pintoresco.
Típica construcción con muros de ladrillo
a la vista, carpintería de madera (puertas y ventanas),
techo a dos aguas de teja francesa (de estilo y origen)
con dos chimeneas de ladrillo a la vista en cada punta del
mismo. Clausurada ha sido vandalizada, interior y exteriormente,
como así también las edificaciones auxiliares:
el galpón que contenía el equipo de bombeo
y tratamiento de aguas completamente desmantelado, el baño
para hombres realizado con elementos prefabricados de hierro
fundido (cosa curiosa), totalmente destrozado; la parte
superior de madera de la cabina de mando de señales
y desvíos ya no existe, en fin , una estación
que poco a poco va a ir desapareciendo.
Frente a la misma vemos un galpón también
de ladrillos y techo de Tejas, con portones de madera, que
ostenta en un lateral, dibujado en cemento, en grandes números
el año de construcción: 1883. Esta construcción
está muy deteriorada, y posiblemente ya lo estaba
antes de la clausura .

Galpón de la misma .HFG mayo de 2000.
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También
se puede observar en un extremo el clásico galpón
de chapas galvanizadas que en una época albergó
bolsas de trigo, después cereal a granel, para finalmente
quedar desactivado. Detrás de este galpón
vemos una vivienda del tipo para personal de vías
y obras, en completo estado de deterioro.
Junto
al edificio de la estación podemos observar el tanque
de reserva de agua, que justamente acumulaba el líquido
elemento
tan necesario en la época de las locomotoras a vapor.
Según datos del FCS en el año 1930 había
en este lugar un destacamento de policía, un surtidor
de nafta, un almacén de ramos generales, no había
hospedaje y la población sumaba 60 habitantes
Un
dato interesante de esta zona es la instalación de
desvíos de seguridad, debido a la pendiente de la
vía.
Estos desvíos automáticos tienen las agujas
ubicadas de una manera especial ,permiten que los trenes
corran sin obstáculos por la vía cuesta arriba,
en el sentido de su marcha; cuando retroceden los vagones
por la vía ascendente al llegar a los desvíos
salen de la vía principal entrando en una vía
muerta, donde van perdiendo velocidad hasta que chocan con
el paragolpes.
Estos
desvíos fueron instalados entre García del
Río Y Napostá y entre La Vitícola y
Bahía Blanca.

Descarrilamiento en el desvío de seguridad.
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Cuando
García del Río se libró al servicio
público, en el año 1909, un corte del tren
de carga, que llevaba equipos para la nueva estación,
no fue frenado por el guarda y los vagones se deslizaron
rápidamente pendiente abajo, pero como los desvíos
de seguridad ya estaban instalados, el corte entro en uno
de ellos, cerca de Napostá, descarrilando, pero sin
comprometer la seguridad de la línea.
Con anterioridad a la construcción de los desvíos
de seguridad, se originaron cortes de trenes que habían
llegado a BBS e inclusive al muelle
de Ingeniero White.
Hace
unos 40 años (poco más o menos),un corte de
chatas con sal que circulaban por la Vía Lamadrid
se deslizó hacia la estación de Bahía
Blanca Sud, pero sin entrar en un desvío de seguridad
dado que no estaba en la zona limitada por ellos y, lamentablemente,
en el paso a nivel de calle Sarmiento embistió a
un automóvil que cruzaba el mismo, con un trágico
saldo de personas muertas. Descarrilando los vagones en
la vía principal un poco más adelante, cerca
de una villa (ya erradicada) a la que con ironía
se la había bautizado Palihue Chico, en contraposición
al barrio parque que se encuentra cerca del lugar llamado
Palihue.
Estación
La Vitícola:

Estación La Vitícola, vista
desde las vías. HFG
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Esta
estación se construyó por iniciativa de La
Vitícola S.A. en el año 1888. Dicho establecimiento
poseía en esta zona numerosos viñedos.
Se
encuentra ubicada a l3 km. de la Estación Napostá,
entre esta y Bahia Blanca.
Construida
5 años más tarde que las estaciones originarias
de la línea, tiene características que la
individualizan.
En
la misma se dejó de lado el ladrillo a la vista y
presenta las paredes revocadas, también la cubierta
que en la de Napostá es de teja francesa se la reemplazó
por chapa galvanizada, probablemente por un tema de costos.
Un elemento particular de esta estación es el gran
tanque de agua que no es de mampostería, sino que
está construido con elementos metálicos, la
base del mismo es de perfiles de acero y el depósito
de agua de chapa galvanizada. Al lado del mismo se encontraba
el molino sobre una gran torre que poco después de
clausurada la estación fue derribado por el viento.
Lo mismo que la de Napostá, esta estación
ha sido vandalizada.
Orígen del modelismo ferroviario
Nadie sabe exactamente cómo, cuándo y
dónde se comenzó a construir un ferrocarril
en miniatura. Todo lo que sabemos con seguridad es que los
primeros ejemplares en miniatura fueron realizados para
demostrar los trabajos que podría hacer uno en escala
real con ese objeto (por entonces hecho la mayor parte en
madera) tan pequeño.
Lo
que se puede casi asegurar, y existen grandes posibilidades
al respecto, es que el Sr. Matthew Murray construyó
locomotoras en miniatura con sistema de tracción
a cremallera para las minas de carbón de John Blenkinsop
, cerca de Leeds, en Inglaterra.
Construyó dos ejemplares en 1812 en escala 1:12 respecto
del original. Murray dio uno a Blenkinsop, que lo usó
para demostrar a otros dirigentes de las minas de carbón
las ventajas de la tracción a vapor. El otro ejemplar
lo donó al Zar de Rusia , con la esperanza de despertar
en el soberano su interés por los ferrocarriles.
La reproducción que Murray entregó a Blenkinsop,
al final pasó a manos de un tal Embleton quien lo
sustituyó como director de las minas. El ejemplar
quedó por mucho tiempo en manos de la familia Embleton,
llegada la muerte de éste, fue entregada para la
subasta y la adquirió el coleccionista estadounidense
William Strickland en 1826 de la Delaware and Hudson Canal
Company.
Goethe, el gran poeta y literato alemán, recibió
en donación una versión en miniatura de la
locomotora Rocket de Stephenson junto a un grupo de vagones
y vías. Como no podía ser de otra manera,
el anciano hombre regaló todo el material a sus nietos
Walter y Wolfang. Con aquel acto benévolo, esos niños
pueden tranquilamente haber sido los primeros pequeños
a recibir como regalo un tren en miniatura.
Por otro lado no se sabe quién comenzó a construir
trenes en miniatura con la idea de lucro, pero sabemos que
entre el 1830 y el 1850, industriales, en distintas partes
del mundo, producían juguetes rudimentarios con material
de bajo costo que poseían una vaga semejanza con
los trenes.
Birmingham, en Inglaterra, se constituyó en un centro
importante para la producción y venta de locomotoras
y vagones de madera destinados a los más pequeños.
En 1850 varias empresas de USA comenzaron a construir estos
juguetes, entre ellas estaban la Merrian Manufacturing Company
de Durham (Connecticut), la Hull and Stafford de Clinton
(Connecticut) y la Francis, Field and Francis de Filadelfia.
Un poco más tarde llegó la James Fallows and
Company, también de Filadelfia.
Los coleccionistas de hoy pagan grandes sumas de dinero
para adquirir ejemplares (quedan pocos esparcidos por el
mundo) de estos ferrocarriles de madera en miniatura.
Podemos decir que las reproducciones en escala, realizadas
individualmente por hábiles constructores, empezaron
a aparecer en todo el mundo una vez que los verdaderos ferrocarriles
ya eran una característica fija del paisaje, estos
ejemplares fueron hechos entre los años 1835 y 1850.
Por citar un ejemplo típico, en el Museum of British
Transport de Clapham, Londres, se exhibe una reproducción
en escala de la locomotora Wildfire realizada por el constructor
John Stagg de Birmingham en el año 1839. La versión
original fue construída por la Robert Stephenson
anc Company solo dos años antes y llevaba el número
ocho de matrícula. La misma fue utilizada para mostrar
el primer tren en el día de la inauguración
de la Grand Junction Railway.
Texto extraído del libro "EL
ARTE DEL MODELISMO FERROVIARIO" de Guy R. Williams.
Traducido y sintetizado por Federico F.Fernández
Ferrocarriles del Pago Chico
FCS
El
día 26 de abril próximo pasado, se cumplieron
116 años de la inauguración de la línea
de Azul a Bahía Blanca, fue un día más,
y probablemente pocos se hayan acordado de esta fecha.
Sin
embargo, la llegada del ferrocarril marcó un hito
importantísimo para nuestra ciudad, no solo por el
progreso que este medio de transporte implicaba, sino también
por la apertura de un puerto sobre el Atlántico.
Antes
de la llegada del ferrocarril, el viaje desde la Capital
Federal hacia nuestra ciudad (un pueblo entonces), se realizaba
por tren hasta La Gama (Lamadrid) y desde allí a
Bahía Blanca había que continuar en la famosa
galera, que luego de 20 o 24 horas de ajetreado viaje finalizaba
su recorrido.
Para
la ceremonia de inauguración, variados fueron los
personajes que llegaron invitados a la misma.
De
Constitución partieron el jueves 24 de abril de l884
en dos trenes. En Ferrari se unió a la comitiva,
desde La Plata, el gobernador Dardo Rocha, en otro tren.
En Azul se incorporan otros invitados, y al llegar a La
Gama, se sirve un "espléndido almuerzo".
Los
trenes llegan al Puerto (después Ing. White) y allí
se quedan hasta la mañana siguiente.
Al
medio día del 26, se celebra un gran banquete y se
dicen los discursos de rigor, entre los que destacamos algunas
palabras del Comandante Cerri "...allí donde
hace de hierro..."
Más
tarde la concurrencia se traslada en los trenes hacia la
población. En la estación gran cantidad de
gente (todo el pueblo) está reunida para celebrar
semejante acontecimiento.
El
pueblo había sido engalanado con banderas y el ambiente
reinante era de fiesta, realizándose un gran banquete
popular, 40 reses asadas mediante. La fiesta fue amenizada
además con los acordes de músicos traídos
especialmente del teatro Colón de Buenos Aires.
La
comitiva oficial regresa a la Capital cerca de la medianoche
y los festejos continúan en Bahía Blanca un
día más.
Se
inicia entonces con la llegada del tren el punto de partida
para futuras líneas que fueron construidas por el
FCS.
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