1884 - 2003
A 119 años de la llegada del tren a Bahía Blanca



El FCS, el FCPacífico, y la provisión de agua potable
a la ciudad de Bahía Blanca

Hasta el día 16 de octubre de 1908, 80 años después de su fundación, nuestra ciudad no contó con un suministro domiciliario de aguas corrientes.
Según Arturo H. Coleman este servicio fue posible "cuando las empresas del Ferrocarril Sud y Pacífico emprendieron la obra, invirtiendo elevados capitales en las instalaciones, sin apoyo alguno financiero de los bahienses, primeros interesados en tal elemental beneficio."
Lo cierto fué que hasta el año antedicho la población de la ciudad se proveía del vital líquido mediante el agua de pozo o de los aljibes, dependiendo en mayor o menor medida de las lluvias.
En 1907 una sequía pronunciada hizo que el FCS colocara vagones tanque, con agua, para ser utilizada por la gente, en el paso a nivel lado norte de la estación BBS, estos eran llenado con agua en Napostá, Médanos y Sierra de la Ventana ( hoy Saldungaray).
La concesión para el suministro de aguas corrientes a la ciudad de Bahía Blanca, pueblo de Uriburía ( hoy Punta Alta) y puerto de Ingeniero White fue otorgada a los señores Dirks y Dates, por ley de la provincia de Bs. As. del 16 de mayo de 1904, y promulgada por el Poder Ejecutivo el 19 de mayo de 1904.
Dirks y Dates eran ingenieros holandeses que habían

realizado importantes obras en Puerto Militar, no obstante la concesión para el suministro de agua fracasó, probablemente por carecer los nombrados del financiamiento necesario para ejecutar las obras, dado que las mismas debían ser costeadas por el concesionario.
Fue entonces que el FCS y el FCP se ofrecieron a ejecutar las obras, pagando, la primera empresa, las dos terceras partes, y el FCP el tercio restante. El costo total de la obra fue de 450.000 libras esterlinas.
La ley de concesión establecía la colocación de una boca toma en el río Sauce Grande a unos 80 km. de Bahía Blanca, realizándose la conducción de agua por medio de cañerías de capacidad suficiente para obtener un suministro de 150 lts. de agua diarios por habitante.
Los concesionarios podían además, por su cuenta, expropiar los terrenos necesarios para realizar las instalaciones, dado el carácter de utilidad pública de la obra.
Se estableció como base una tarifa a cobrar de un máximo de 10 centavos oro por cada 1000 lts. de agua .
Los establecimientos y oficinas públicas tanto Nacionales como Provinciales y Municipales tendrían en el consumo de agua una rebaja del 25% sobre la tarifa a rejir para el público y 50% en el consumo para riego de calles, paseos o plazas del municipio.
El Poder Ejecutivo prohibiría el establecimiento de fábricas u otras instalaciones cuyos desagues pudiesen contaminar las aguas captadas en la boca toma.
Tambien se liberaba al concesionario de impuestos provinciales o municipales por el término de 20 años. Asimismo el Poder Ejecutivo de la Provincia se comprometía a gestionar ante el Gobierno Nacional la libre introducción de los materiales necesarios para la instalación completa de las aguas corrientes.
Pasado veinte años el gobierno se reservaba el derecho de expropiar las obras y a los noventa y nueve años estas pasarían a ser propiedad del Gobierno de la Provincia sin remuneración alguna.

La Obra
Fue dirigida por el ingeniero Carlos Anthony, que viajó desde Londres a tal efecto. La misma se realizó por administración.

Con gran rapidez se tendieron las cañerías entre la boca toma y Bahía Blanca.
Los estudios técnicos eligieron en su momento el río Sauce Grande como el más conveniente por sus ventajas técnicas y por la potabilidad de sus aguas. La cuenca aguas arriba de la boca toma cubría 102.000 Has. El brazo principal nace en el Abra de la Ventana y tiene como principal afluente al arroyo El Negro que nace a la altura de la estación Peralta.
La boca toma, próxima a la estación Saldungaray se encontraba a una diferencia de nivel de 150 mts. con respecto a Bahía Blanca.
Aquella consistió en un endicamiento de 1,75 mts. de altura, construído en hormigón; en ese punto el río tenía un caudal de 3,5 m3/s.
Ese derivador permitía la captación de las aguas por medio de dos cámaras de colado que separaban en primer término las materias en suspensión, por un sistema de rejillas.
Tres cañerías 2 de 45 cm. de diámetro y otra de 53 cm., que corrían por la falda del cerro en que se apoyaba el dique, conducían el agua a las piletas de clarificación situadas a 1 km. de la toma. Antes de llegar a las piletas el agua era tratada con aluminio férrico.
Estas pileta tenían una capacidad de 11.980 m3 y el agua tardaba en recorrerlas unas 12 horas, durante este período precipitaban las materias en suspensión.
De las piletas dos cañerías de 45 y 38 cm. de diámetro conducían el agua hasta Grunbein, al grupo de filtros y luego a los depósitos de reserva, antes de entrar a éstos, el agua era clorada.
De Grunbein partían tres cañerías, dos proveían de agua a Bahía Blanca y la restante a Punta Alta.
En forma permanente se realizaron ampliaciones y mejoras al servicio.
Con la compra de los ferrocarriles, en febrero de 1948, la Compañía de Aguas Corrientes de Bahía Blanca pasó al patrimonio nacional.
Arturo H. Coleman ( Superintendente Divisional de Tráfico del FCS) presidió por muchos años la Comisión Local de La Compañía de Aguas Corrientes, quedando en carácter de Administrador , después de la nacionalizacón, hasta octubre de 1948, fecha en que entregó a un nuevo funcionario los bienes de la empresa.

Más tarde, en el año 1970, se inició la construcción de un dique, en Paso de las Piedras, cuyo embalse es el que provee de agua, en la actualidad, a la ciudad de Bahía Blanca.




Un éxito resonante de la Industria Bahiense


afiche de propaganda del equipo "Carter - Sirio",
montado sobre camión. Año 1929.

Con ese título la revista del FCS en uno de sus números del año 1929 encabezaba un artículo en el que se elogiaba a la industria metalúrgica Bahiense: "Nos place consignar, con el júbilo que produce todo cuanto enaltece a Bahía Blanca, un éxito resonante de la industria local que viene a confirmar el optimismo de cuantos se empeñan en transformar nuestro medio comercial con el dinamismo fabril".
Los talleres que se mencionaban eran propiedad de Primo Marchesi Hnos. fabricantes para la agricultura de las separadoras "Carter - Sirio" que seleccionaban semillas de trigo, lino, alpiste, centeno y cebada.
Este tipo de equipos ya habían sido adquiridos por el Uruguay y los elogios de la revista del FCS se debían, a que el gobierno de Chile había adoptado dichas máquinas como fomento agrícola, para la adecuada limpieza de las semillas.
Se habían realizado, previamente, en Santiago las experiencias necesarias con dos equipos, uno montado sobre vagón ferroviario, y el otro sobre camión. Dado los resultados satisfactorios obtenidos, Primo Marchesi Hnos. recibe el pedido oficial de dos series de equipos de seis máquinas cada uno, que serían entregados el primero en 1929 y el segundo equipo en 1930.
Lista la maquinaria se presentaron dificultades para la carga por vía marítima ya que no existían servicios regulares entre Bahía Blanca y Valparaíso.
Se pensó entonces en el transporte por ferrocarril, con dudas respecto al costo del flete y a las complicaciones a través de las líneas férreas de varias empresas, en nuestro país y en Chile.
Apoyados los fabricantes por la Legación de Chile, en Bs. As., se hicieron gestiones rápidas y de excelente resultado ante las empresas interesadas en la Argentina, descontándose el apoyo oficial del otro lado de los Andes.
Así fue como la gerencia del FCS arregló lo relacionado a las combinaciones con las empresas del FCBAP y el FCTrasandino.
El 12 de noviembre de 1929 a las 10,30 hs. una loco lleva los dos vagones, que transportan los 6 equipos, a la playa Maldonado donde se formó el tren que por la línea BBNO llegó el día 13 a Huinca Renancó. Desde aquí la carga seguía hacia Mendoza donde vía FCTrasandino fue llevada hasta las estación Los Andes. En adelante la conducción de los vagones correspondería al FCTrasandino de Chile que la entregaría a la línea del Estado, para llegar a Santiago, destino final de la carga.
Ocupaban la maquinarias, en los dos vagones, 60 m3.
En Chile serían montados sobre camiones, en la Escuela de Artes y Oficios, para dedicarlos al trabajo de selección mecánica de los cereales en distintas zonas agrícolas. Cada máquina "Carter - Sirio" podía limpiar 40 tons. diarias de cereales.
Decía la revista del FCS :
"El gobierno de Chile expondrá los seis equipos en la exposición Agrícola a inaugurarse en diciembre próximo.
Será un timbre de honor para la Argentina y, en particular, para Bahía Blanca"



Arturo H. Coleman
(Mr. Coleman)

Arturo H. Coleman había nacido en Bridgend, Glamorganshire, en el sur de Gales, el 13 de enero de 1868.
A una edad muy temprana, 14 años, ingresó en el Ferrocarril Great Western, en la estación Pontyewmmer, división de Cardiff, en el sur de Gales. Allí fue adquiriendo los conocimientos en las distintas secciones del departamento de tráfico.
En 1887 ingresa en el Great Southern de Buenos Aires, el día 1ro. de agosto.
Se traslada a la Argentina, a efectos de tomar su puesto en el FCS, en el vapor La Plata, de la Royal Mail Steam Packet Co.
Su primer destino laboral fue la estación Salado (después General Belgrano ), siendo nombrado jefe nocturno de la misma el 1ro. de diciembre de 1887, debido a su adelanto en el aprendizaje del castellano.
En octubre de 1888 fue nombrado jefe relevante, en la sección Las Flores, durante un año y medio.
En junio de 1889 le conceden la jefatura de la estación Salado, y en septiembre del mismo año contrae enlace con María Emilia Labadié.
El 1ro. de julio de 1890 es designado jefe en Tres Arroyos, cargo que ocupa por 4 años.
En 1894 es ascendido a sub inspector de tráfico en la sección El Puerto (hoy Ing. White), esta sección se extendía por un lado hasta Pilar (después Gardey, partido de Tandil) y por el otro hasta La Gama (Lamadrid).
A los pocos días de estar en El Puerto quedo provisionalmente a cargo de la sección, en reempalzo del inspector en jefe. En estas circunstancias se ocupa de atender al Presidente de la Nación Luis Sáenz Peña, cuando llega a Bahía Blanca para la inauguración del edificio de Nuestra Señora de la Piedad, iglesia y colegio anexo, que habían sido construídos por Luis D Abreu y donados a la congregación salesiana.
Después de 8 meses en la sección El Puerto fue ascendido a inspector viajero de la Administración, desde el 1ro. de noviembre de 1894, con asiento en Plaza Constitución.
En 1899 con motivo del final de la construcción del ferrocarril a Neuquén tuvo a su cargo la formación de los trenes especiales que llevaron a
las autoridades e invitados para la inauguración oficial presidida por el presidente Roca. Por esta época trabó amistad con el ing. Luiggi que se encontraba en Bahía Blanca como director de las obras del Puerto Militar.
Por fin el 25 de mayo de 1905 es nombrado Superintendente Seccional ( más tarde Divisional y representante de la gerencia del FCS ), en Bahía Blanca, instalando por lo tanto su hogar en ésta.
Durante la gestión local de Coleman, fue adquirida por el FCS, la línea a Patagones, o mejor dicho hasta Stroeder y después continuada hasta la mencionada localidad por el Sud.
Tambien fue adquirido el ferrocarril BBNO y empresas subsidiarias. Todo esto bajo la dirección y supervisón inmediata de Coleman, quien además presidió casi todas las instituciones y entidades británicas establecidas en nuestra ciudad.
En diciembre de 1913 con relación a la visita de Teodoro Roosevelt al país, fue anfitríon del mismo, a bordo de un tren del Sud, desde Neuquén hasta Bahía Blanca y lo acompañó durante el transcurso de la visita a nuestra ciudad.
En el año 1928 con motivo del centenario de la ciudad presidió la comisión The British Community Pro-Centenary Comittee, en éste acontecimiento la comunidad británica donó a la ciudad la fuente que se encuentra en la Plaza Rivadavia, con frente a la Avenida Colón.
Hombre de sólida preparación supo aplicar estas cualidades en las múltiples funciones que cumplió en la empresa del FCS "impulsando la zona de Bahía Blanca por el camino de los progresos, con sus iniciativas útiles y fecundas" (según rezaba en un boletín municipal de 1927).
El 15 de enero de 1949, con motivo de la estatización de los ferrocarriles, cesaron sus actividades ferroviarias. Cumpliendo en esa fecha 67 años de vida ferroviaria, 61 de los cuales transcurrieron en nuestro país.
En ese año de 1949 edita Mi vida de ferroviario inglés en la Argentina, donde buscó, según sus palabras, "... el concepto descriptivo como demostración de toda una época argentina, que yo he vivido intensamnete y que representa la mayor transformación experimentada por la República, desde la emancipación política en 1810 ."
Arturo H. Coleman ( Mr. Coleman ) muere en Bahía Blanca el 07 de noviembre de 1952, a los 84 años.




Museo Naval de Puerto Belgrano


Museo Naval de Puerto Belgrano, 2002, HFG.

Se llevó a cabo en el mencionado museo, a partir del domingo 03 de agosto del corriente año y hasta fines del mes de septiembre.
La misma consistió en la exhibición de modelos, de distintas épocas, en escala 1: 87, de los Ferrocarriles Argentinos.
Los modelos fueron presentados por su constructor el sr. Ruben Mosconi, ferromodelista Bahiense.
Además se realizó una muestra de fotografías de la travesía realizada en "zorra" a motor, desde nuestra ciudad hasta la de San Carlos de Bariloche, por los sres. Carmelo Haag y Néstor Varese.
En las salas del museo se puede observar la muestra permanente de maquetas de diques de carena, naves de la Armada Argentina, fotografías de los orígenes del Puerto Militar, elementos navales, etc.
En el exterior y sobres vías del ex FCS encontramos una pilota de rodado 0 -6 - 0 y varios vagones del Tren de Escuadra.
(El edificio que ocupa el Museo Naval, es la vieja estación del FCS del ramal Grunbein - Puerto Belgrano).
Como corolario de la muestra el día 08 de septiembre, en horas del mediodía, por invitación del Jefe de Base, capitán de navío Carlos María Ramiro, se realizó una reunión a la que concurrieron los mencionados expositores y, el que suscribe, Héctor F. Guerreiro (por nuestra modesta colaboración con la exhibición). Se encontraban además, el 2do. Jefe capitán de navío Ricardo Leprón, el director del Museo Naval capitán de corbeta Gustavo Castro Lacroze, el encargado del Museo suboficial Almada Alberto, subof. Silva Ruben, cabo Masseto Darío y el personal civil, Ana Florencia R. de Emparán, María Luz More, Morante Raúl y la colaboradora Lic. Patricia Bambill .
Queremos expresar, a través de éstas líneas, nuestro agradecimiento por la cordial atención recibida, de parte de las autoridades navales y personal del Museo.



La primera Cokerill Ougree en Bahía Blanca


Cockeril Ougree en depósito Ing. White.
Imagen gentileza Marcelo Arcas.




Cockerill en Bariloche, 1986. HFG.

El sábado 06 de junio de 1959 llega a nuestra ciudad la primera, de un total de 50, Cockerill Ougree, la Nº 7052.
Estas locomotoras, diesel eléctricas, habían sido adquiridas por EFEA a la firma belga Cockerill Ougree, a través de su representante en la argentina, la empresa Siam Di Tella.
Estaban preparadas para realizar servicios generales y las características técnicas eran similares a las Baldwin, variando en su configuración exterior .
Incorporaban, las nuevas locomotoras, una cabina de conducción en cada extremo, facilitando de esta manera las maniobras ferroviarias al no tener que usar la plataforma giratoria para su orientación.
En nuestra ciudad era común verlas con los trenes locales a Punta Alta y el tren obrero a Ing. White.



Cronicas Tranviarias (1)
Extraído del diario El Censor del lunes 14 de octubre de 1921

Un peligro constante
Los motorman
La hermosa y apacible temperatura de ayer, nos decidió a hacer un modesto paseo, y resolvimos trasladarnos a la pintoresca villa Harding Green.
Con ese propósito, en las primeras horas de la mañana, nos dirijimos a la Plaza Rivadavia donde tomamos el tranvía Nº 9, que nos llevaría a la hermosa villa.
Llegado el tranvía a Villa Mitre, observamos con gran sorpresa, que el motorman abandonaba tranquilamente la manivela con la que marca los puntos eléctricos, y se sentaba con la mayor naturalidad en la plataforma, donde improvisó un asiento dejando marchar el tranvía a su propia voluntad.
Lo propio hizo el guarda que se acomodó muy orondo en el asiento, y en esas condiciones siguió marchando el tranvía hasta llegar cerca de Villa Harding Green, donde recién el motorman y guarda volvieron a ocupar su respectivo puesto.
Entendemos nosotros que no es así como se cumplen los deberes y obligaciones que la empresa tiene con el público viajero.
Nuestra censura la dirijimos por entero contra la empresa, pues ella es la que está en el deber de hacer cumplir el servicio, y al efecto debería de tener un inspector permanente por esas inmediaciones, para que así los empleados no abandonen tan tranquilamente sus respectivos puestos, dado que, a seguir así, bien pudiera suceder que se produjera una catástrofe.
Esto es muy verosímil por cuanto es una suposición fundamental que el día menos pensado la vía se encuentre obstaculizada por algo y entonces se vería lo funesto que es el tener abandonado un servicio, que bajo cualquier punto de vista debe merecer especial cuidado de la empresa.
Nos concretamos hoy a llamar la atención de la empresa sobre tan delicado asunto en la esperanza de que adoptará las medidas que el caso impone.

Se comentaba, en aquella época, que después de la "mandada al frente" por el cronista de El Censor, motorman y guarda tuvieron que ir a buscar trabajo al Africa.



Frigorífico Cuatreros, a 100 años de su inauguración


Vista parcial de una vagoneta y una de las Krauss, durante una operación de carga en el muelle del frigorífico Cuatreros.
Foto de época.

El 01 de octubre de 1903, se inauguraba el frigorífico Cuatreros, en la localidad del mismo nombre, (después General D. Cerri).
En la ocasión se habían cursado invitaciones a las autoridades, comercio y prensa local, para " la inauguración del frigorífico de Cuatreros, la más grandiosa fábrica industrial del sur argentino, que será siempre un timbre de gloria para éstas latitudes", ( a decir del diario El Comercio del miércoles 30 de septiembre de 1903).
Para la ocasión llegaba por el tren vía Pringles, la comitiva oficial compuesta de 25 personas, acompañadas por el gerente, sr. Miles A. Pasman, de la Cía. Sansinena de Carnes Congeladas, propietaria del frigorífico a inaugurar.
Este complejo poseía muelle propio, por el que se exportaba directamente.
Contaba con un ramal férreo de trocha métrica, de unos 3 km. de longitud, que comunicaba las cámaras de frío, de la planta industrial, con el muelle, permitiendo el traslado por tren de los productos a exportar.
Comenzó las actividades con 2 locomotoras, a vapor, fabricadas por Krauss, más tarde, en 1908, se agrega otra igual.
En 1948 se incorpora al material tractivo una locomotora diesel mecánica, marca Ruston.
Como material remolcado se utilizaban unas vagonetas, con caja de madera, de dos ejes.
Desafectado, el material ferroviario fue rematado con distintos destinos.
Una loco a vapor se conserva, como monumento, en el acceso a la planta.



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