Excursiones del Turismo al Sur

En el año 1924, los Ferrocarriles del Estado promocionaron una serie de excursiones al lago Nahuel Huapí, en combinación con el FCS, como se lee en el anuncio de arriba.
El día sábado 19 de enero de ese año llegaron a BBS desde PC, con el tren de Vía Pringles, dos coches especiales que transportaban a los primeros excursionistas.
El número de viajeros era de 34 a los que se agregaron, en nuestra ciudad, 2 más.
Los coches especiales fueron enganchados al tren local a Patagones; según el itinerario de los FC del Estado se haría la primera escala en esa ciudad, a efectos de que los viajeros pudieran visitar las obras del mencionado FC en construcción, ( línea a San Antonio Oeste), las reliquias que se hallan en la iglesia parroquial, chacra experimental y costa del Río Negro.
El día domingo el viaje continuaba, saliendo de Patagones, en automóvil, por la mañana, hasta Punta de Rieles del FC en construcción ( km. 65 ).
En dicho punto se encontraba el tren de turismo que inauguraba el FC del Estado, esperando a los excursionistas
cuya llegada coincidiría con la hora del almuerzo.
Este tren estaba formado por " furgón, coches dormitorios nuevos divididos en compartimientos de 2 camas exclusivamente y en el centro instalado un cuarto de baño, coche comedor con un servicio especial."
La llegada al puerto y pueblo de San Antonio se efectuaría a las 16 hs. En este lugar se haría una visita de 2 hs. para luego continuar el viaje en tren hasta Punta de Rieles, de la construcción del ferrocarril al lago Nahuel Huapí (trayecto a Bariloche), en el km. 507, a este punto se llegaría a las 10 hs. del día siguiente.
De Punta de Rieles el viaje continuaba en automóvil, saliendo a las 12,30 hs. para llegar a Bariloche a las 19 aproximadamente.
El segundo grupo de excursionistas que llegó a nuestra ciudad, rumbo al Nahuel Huapí, lo hizo una semana despúes que el primero, el sábado 26 de enero, en número de 32
.



El tramo ferroviario de Pilcaniyeu a Bariloche:

Por convenio realizado entre el Gobierno Nacional y el FC Sud, el 15 de mayo de 1933, esta empresa tomó a su cargo por cuenta de los ferrocarriles del Estado, la terminación de la línea de San Antonio Oeste a Bariloche, en las proximidades del lago Nahuel Huapí.
Las obras se hallaban interrumpidas en el Km. 779, 12 km. más allá de Pilcaniyeu, sobre el río Pichileufú.
La extensión a terminarse era de unos 49 km. hasta el lugar donde se levantaría la estación Bariloche ( km. 828 ).
El prinicpal obstáculo a salvar era el cruce del río Pichileufú, unos 350 mts.
Los primeros trabajos de la construcción se habían iniciado el 06 de junio con el levantamiento de un puente provisional sobre el río mencionado, a efectos de poder llevar los materiales a emplearse en la línea; los trabajos se iniciaron en ambos extremos a la vez.
El campamento general se estableció en los alrededores de la estación Pilcaniyeu. Las tareas resultaron arduas y penosas debido a la crudeza del invierno con temperaturas bajo cero aún durante el día.
En el km. 806 se debió efectuar un terraplén de 25 mts de altura, donde se utilizaron 84.000 m3 de material de relleno.
En los alrededores del río Pichileufú se construyó un obrador para la fabricación de caños de concreto a utilizar en los trabajos de drenaje.
En el km 813 se construyó una estación terminal provisoria, unos 15 km. antes de la que despues fue la estación definitiva.
El kilometraje restante sería construído a partir del verano quedando entonces el tramo finalizado para la nueva temporada de excursión.




El tramo ferroviario Viedma- San Antonio Oeste

En el mes de diciembre de 1924, quedaba terminada la línea ferroviaria entre la ciudad capital de Río Negro y el puerto de San Antonio Oeste.
En el km. 17, a partir del Río Negro, fue colocado el último riel de unión.
Concurrieron al lugar muchos vecinos de la zona que presenciaron la llegada de la locomotora Nro. 381, que condujo al tren llevando al Ing. Jefe José A. Marcet, al personal superior de la construcción y al empresario Herriot.
Si bien se efectuaba este enlace entre Viedam y San Antonio, el tramo final entre este último lugar y Bariloche se encontraba paralizado, en las cercanías de ésta; que, como vimos anteriormente, recién fue continuado en el año 1933.



Trenes del Pago Chico
Trenes a EL Puerto


La construcción del muelle del FC Sud, comienza antes de la llegada del FC, por esa razón la empresa envía embarcaciones a la desembocadura del Napostá cargadas con materiales para comenzar rápidamente el primer tramo del Muelle de Hierro. La mayor parte de los obreros que trabajaron en esta obra fueron de origen italiano.
El muelle se conocía como de los ingleses o de Mr. Parish y a este primer tramo siguieron inmediatamente los restantes.
El muelle del FCS se habilitó por decreto del P.E. de fecha 26 de septiembre de 1885.
Los trenes a El Puerto, después Ing. White, desde BBS, comenzaron a correr dos meses despues de la inauguración del FC. ( 26 de abril de 1884 ).
El primero lo hizo el 26 de junio de 1884 estableciéndose el siguiente horario:
Salidas de El Puerto todos los días a las 8. 30 de la mañana y a las 2, 00 de la tarde.
De BBS salía todos los días a las 11, 00 de la mañana y a las 5, 00 de la tarde.
El precio de los boletos era de 18 centavos para la primera clase y de 12 centavos para la segunda. El viaje duraba 10 minutos y los pasajeros eran dejados a casi 2 km. del muelle.
El tren era aprovechado por muchas familias que acudían a El Puerto para ver los trabajos de construcción del Muelle de Hierro y en verano para bañarse en la desembocadura del Napostá (en esa época no existía la palabra contaminación).
Según itinerarios de 1897 los trenes que de PC salían para BBS vía Dolores, Tandil y Tres Arroyos llegaban a El Puerto y después a BBS, la razón de esto era que todavía no se habían realizado los empalmes necesarios para evitar la inversión de los trenes.
Tambien continuaban a El Puerto, despues de pasar por BBS los trenes que de PC venían vía Cañuelas, Las Flores y Azul.
La primera estación quedaba apartada y pronto fue insuficiente para el movimiento cada día mayor de cargas y pasajeros, por esa razón fue aprobada por el Gobierno Nacional, el 02 de marzo de 1900, la construcción de una nueva estación 560 mts más al sud de la anterior y que fue la que permaneció hasta que un incendio la destruyó completamente. Esta estación fue construída en madera y chapa en pocos meses. Recibió el nombre de Ingeniero White por decreto del Presidente Roca.
Para el año 1905 se podían contabilizar 18 viajes de ida y vuelta entre White y BBS a los que se agregaba un viaje más de ida y vuelta las noches de sábados domingos y días feriados (ver horario de abajo).


Ingeniero White, Puerto de Bahía Blanca

El primer muelle habilitado en el año 1885 por el FCS era solo un pequeño muelle en curva, que permitía atracar únicamente tres vapores de ultramar y otros tres de cabotaje. De 1900 a 1902 fueron construídos, el muelle de alto nivel y ampliado el muelle de acero en forma de T, en el cual, el antiguo muelle en curva formaba parte.
El muelle de los elevadores (de chapa), fue inaugurado el 24 de marzo de l908, cargando el vapor Hutton en el elevador Nro 1, que había sido terminado en enero del mismo año. El elevador Nro2 (tambien de chapa) comenzó a operar en enero de 1909.
Cada uno de los elevadores tenía 72 silos con una capacidad para 9000 tons de cereal a granel y con piso suficiente para almacenar otras 4000 tons de granos en bolsas. Total 22000 tons entre los dos. Debajo de cada elevador fueron colocadas 6 líneas de rieles y entre dos de éstas se construyeron 10 embudos receptores con rejillas en la parte superior, a través de las cuales, el cereal a granel era descargado desde los vagones, siendo despues elevado por cintas verticales o norias elevadoras, una para cada embudo receptor, a los pisos superiores, donde se pesaba y se distribuía a los silos o se cargaba directamente a los buques. Cada noria tenía una capacidad de 150 tons. por hora


Dibujo de los elevadores construídos por el FCS en Ing White

Para la carga de los buques había 7 cintas cargadoras de cada lado del elevador con una capacidad de 150 tons de cereal a granel por cinta y por hora, y como 5 de éstas podían usarse a la vez, la capacidad de carga total era de 750 tons por hora y por cada lado del elevador, lo que permitía la carga de un buque de 6000 tons en un día de 8 hs de trabajo. El 20 de junio de 1918, el vapor Pacific Transport, cargó 6916 tons de trigo en 8 horas.
Se podía concentrar, de ser necesario el total de 1500 tons por hora a un lado solamente.
Cada elevador estaba equipado con 4 ascensores para elevar cereales en bolsas, para cualquier piso, tambien había varias máquinas estregadoras, limpiadoras y despuntadoras con una capacidad para pasar 2000 tons diarias.
Podían operar en el muelle de los elevadores 4 buques, simultáneamente, en primera andana.
El muelle elevado con sitio de atraque para 2 buques en primera andana. Equipado con 10 cintas eléctricas para pasar cereales a granel o en bolsas, de depósito o vagones directamente a bordo; cada cinta con capacidad para embarcar 150 tons a granel por hora.
El muelle de acero para importación estaba equipado con pescantes eléctricos de potencias varias de 1,5 a 30 tons cada uno. Con capacidad en primera andana para 10 buques y varios de poco calado.


El muelle en forma de T del FCS.
Actualmente no existe, ya que fue demolido.Foto de época.

El FCS poseía remolcadores para las maniobras de atraque y desatraque de 650, 300 y 200 HP llamados Lydia, Dorothy y White respectivamente.
Tambien poseía 10 lanchas (chatas) para realizar trasbordos, almacenajes, etc, de 300 y 500 tons, movidas por los remolcadores de la empresa.
El FCS mantenía, en los sitios de carga, con marea baja de 25 a 30 pies de agua, y asimismo, realizaba la limpieza del canal de acceso. Para esto existía un tren de dragado compuesto de una draga a baldes, chatas y dos Hoppers a vapor.
En Ing. White y los muelles se contabilizaban 91352 mts de vías , permitiendo la rápida clasificación del tráfico de embarque y desembarque.
El FCS construyó, en el puerto, una usina que alimentaba al complejo de elevadores, quinches, etc.
Para 1931 el FCS tenía en construcción un nuevo elevador cuyo depósito principal tenía una capacidad de 60000 tons de cereales y una sección de recepción y manipuleo para otras 20000 tons.
Los vagones entraban a un amplio galpón de descarga situado paralelamente a la sección recepción del elevador. En dicho galpón había 6 vías férreas y 48 tolvas de descarga. Se podían descargar en forma simultánea 24 vagones.
La sección recepción tenía maquinarias para la limpieza de granos con capacidad para 1000 tons por hora.
El departamento de embarques del elevador disponía de 12 elevadores y pesadores y 14 conductores con capacidad de 500 tons por hora.
Se utilizaban 12 de esos conductores para embarcar granos en los buques y 2 para conectarlos con los elevadores existentes.
El departamento de embarque tenía una capacidad total de 6000 tons de trigo por hora y de 1000 tons por hora para los elevadores existentes.
Además se construyó un nuevo muelle, paralelo al de los elevadores de chapa que aumentaban la capacidad a 4 buques, dos de cada lado, por lo que se llevaba a 8 el total de buques que podían cargar a la vez.


El fomento del árbol y los Trenes Viveros

La Dirección de Agricultura de la Provincia de Buenos Aires, en el año 1933, a efectos de fomentar la plantación de especies forestales y frutales, organizó, con las principales empresas ferroviarias, la gira de una serie de veinte Trenes Viveros ( así fueron llamados ), que recorrerían la provincia, en todas direcciones, para facilitar las adquisiciones de las mencionadas especies por parte del público, reduciendo el costo de los fletes y embalajes.
Las comunas y entidades de fomento, de los lugares donde efectuarían escalas estos trenes, serían las encargadas de la difusión de la propaganda entre los vecinos, estimulando las plantaciones y poniendo de manifiesto la conveniencia de adquirir las plantas. Las empresas que circularon con estos trenes (identificados con los números 1 al 20 ) fueron: FCS, FCCA, FCO, FCPBA y lo hicieron con un itinerario prefijado de antemano en los meses de junio y julio de 1933, época propicia para las tareas de plantación.



Ingeniero White, Puerto de Bahía Blanca

El primer muelle habilitado en el año 1885 por el FCS era solo un pequeño muelle en curva, que permitía atracar únicamente tres vapores de ultramar y otros tres de cabotaje. De 1900 a 1902 fueron construídos, el muelle de alto nivel y ampliado el muelle de acero en forma de T, en el cual, el antiguo muelle en curva formaba parte.
El muelle de los elevadores (de chapa), fue inaugurado el 24 de marzo de l908, cargando el vapor Hutton en el elevador Nro 1, que había sido terminado en enero del mismo año. El elevador Nro2 (tambien de chapa) comenzó a operar en enero de 1909.
Cada uno de los elevadores tenía 72 silos con una capacidad para 9000 tons de cereal a granel y con piso suficiente para almacenar otras 4000 tons de granos en bolsas. Total 22000 tons entre los dos. Debajo de cada elevador fueron colocadas 6 líneas de rieles y entre dos de éstas se construyeron 10 embudos receptores con rejillas en la parte superior, a través de las cuales, el cereal a granel era descargado desde los vagones, siendo despues elevado por cintas verticales o norias elevadoras, una para cada embudo receptor, a los pisos superiores, donde se pesaba y se distribuía a los silos o se cargaba directamente a los buques. Cada noria tenía una capacidad de 150 tons. por hora
Para la carga de los buques había 7 cintas cargadoras de cada lado del elevador con una capacidad de 150 tons de cereal a granel por cinta y por hora, y como 5 de éstas podían usarse a la vez, la capacidad de carga total era de 750 tons por hora y por cada lado del elevador, lo que permitía la carga de un buque de 6000 tons en un día de 8 hs de trabajo. El 20 de junio de 1918, el vapor Pacific Transport, cargó 6916 tons de trigo en 8 horas.
Se podía concentrar, de ser necesario el total de 1500 tons por hora a un lado solamente.
Cada elevador estaba equipado con 4 ascensores para elevar cereales en bolsas, para cualquier piso, tambien había varias máquinas estregadoras, limpiadoras y despuntadoras con una capacidad para pasar 2000 tons diarias.
Podían operar en el muelle de los elevadores 4 buques, simultáneamente, en primera andana.
El muelle elevado con sitio de atraque para 2 buques en primera andana. Equipado con 10 cintas eléctricas para pasar cereales a granel o en bolsas, de depósito o vagones directamente a bordo; cada cinta con capacidad para embarcar 150 tons a granel por hora.
El muelle de acero para importación estaba equipado con pescantes eléctricos de potencias varias de 1,5 a 30 tons cada uno. Con capacidad en primera andana para 10 buques y varios de poco calado.
El FCS poseía remolcadores para las maniobras de atraque y desatraque de 650, 300 y 200 HP llamados Lydia, Dorothy y White respectivamente.
Tambien poseía 10 lanchas (chatas) para realizar trasbordos, almacenajes, etc, de 300 y 500 tons, movidas por los remolcadores de la empresa.
El FCS mantenía, en los sitios de carga, con marea baja de 25 a 30 pies de agua, y asimismo, realizaba la limpieza del canal de acceso. Para esto existía un tren de dragado compuesto de una draga a baldes, chatas y dos Hoppers a vapor.
En Ing. White y los muelles se contabilizaban 91352 mts de vías , permitiendo la rápida clasificación del tráfico de embarque y desembarque.
El FCS construyó, en el puerto, una usina que alimentaba al complejo de elevadores, quinches, etc.
Para 1931 el FCS tenía en construcción un nuevo elevador cuyo depósito principal tenía una capacidad de 60000 tons de cereales y una sección de recepción y manipuleo para otras 20000 tons.
Los vagones entraban a un amplio galpón de descarga situado paralelamente a la sección recepción del elevador. En dicho galpón había 6 vías férreas y 48 tolvas de descarga. Se podían descargar en forma simultánea 24 vagones.
La sección recepción tenía maquinarias para la limpieza de granos con capacidad para 1000 tons por hora.
El departamento de embarques del elevador disponía de 12 elevadores y pesadores y 14 conductores con capacidad de 500 tons por hora.
Se utilizaban 12 de esos conductores para embarcar granos en los buques y 2 para conectarlos con los elevadores existentes.
El departamento de embarque tenía una capacidad total de 6000 tons de trigo por hora y de 1000 tons por hora para los elevadores existentes.
Además se construyó un nuevo muelle, paralelo al de los elevadores de chapa que aumentaban la capacidad a 4 buques, dos de cada lado, por lo que se llevaba a 8 el total de buques que podían cargar a la vez.



¿Vuelve FERROCARRILES ARGENTINOS o no?
Una visión netamente económico- política

Después de hacer un pequeño pero pormenorizado análisis de la difícil situación de la Republica Argentina, y llevar ese análisis a su impacto en el transporte, y puntualmente a los Ferrocarriles que circulan en el país, he elaborado este pequeño borrador que creo humildemente abre una perspectiva que no deberíamos olvidar, máxime si tenemos en consideración: ¿ porqué los Ferrocarriles en su momento fueron llevados a las cuestionadas "concesiones"?
Como punto de partida de la evaluación, tenemos que indefectiblemente sumergirnos en la historia, aunque más no sea a mero titulo informativo. Los trenes fueron "privatizados" alegando dos puntos: La incapacidad del estado para manejarlos y la perspectiva de mejora que la era privada iba a darle a este transporte. Usted lector podrá decir que estos no son motivos valederos para su privatización pero esto surge de los causales del por entonces ministro que proponía, que una de las "joyas de la abuela" fuera "vendida". Yo no pretendo bajo ningún punto de vista entrar a discutir si estuvo bien o no "privatizada", es un hecho.
Durante este tiempo en el cual las empresas "privadas" tuvieron la explotación de los servicios hemos visto como el clásico usuario, paso a ser un cliente, para que se siente mejor, esto es una vieja pero efectiva táctica comercial. Asimismo como por el hecho, y solo por el hecho de mostrar cambios, los coches cambiaban de color, de color y de color, muchos de ellos se excedían del "galibo" debido a la cantidad de capas de pinturas que tenían. Colocaron mejores controles de pasajes para no "perder" ningún boleto. Todo esto lo hemos vivido durante muchos años. Pero como diría Vox Dei (conjunto musical de la primera época del Rock Nacional) todo tiene un final, todo termina, la paranoia de las empresas se fue normalizando.
La situación del país fue cambiando, la republica no crecía, la desocupación aumentaba, y desde luego el publico que viaja en tren entró en una caída impresionante. Las empresas que hicieron ? , dejaron de hacer lo que hacían, no puedo decir dejaron de invertir, porque lo que técnicamente se conoce como inversión, nunca lo hicieron, y mucho menos la inversión genuina de riesgo, inversiones que realizan las empresas realmente serias, y trataron por todos los medios de garantizarse su cobro de boletos, nada más. Del cliente, ni se acordaron, la inversión no la conocen y planes razonables de prestación de servicios no hay , porque nunca los hubo durante la privatización. Para garantizarnos nuestra seguridad, en realidad para no perder lo poco que han hecho, le reclaman al estado la seguridad, que sin lugar a dudas, es una función indelegable del mismo, pero como tantas cosas no la brinda, ni mucho menos.
Ahora, después de los vaivenes económicos, la salida de la convertibilidad, la pesificacion, el miedo de la hiperinflación, porque inflación ya tenemos, se manejan frases como: "Vamos a dejar la Concesión", "Con estos costos no se puede operar", "Vamos a reducir los servicios" o "Así no podemos seguir". Todo ello desde el punto de vista económico son altamente aceptables y no se someten a ninguna critica, pero hay otro elemento que deben tener en cuenta, el tipo de producto que venden: "Servicio Ferroviario de transporte de Personas". Este producto no se puede medir en términos netamente económicos, por eso el artículo aclara que es una visión económico-política, porque debe ser política el "Deber Prestarlos", es por ello que los subsidiamos, durante mucho tiempo, para que nos garanticen un derecho prácticamente adquirido.
Ahora las reglas de juego son distintas, con un dólar volátil, la inversión quedo nada más que en los diccionarios y en los libros de economía, porque en el país nada, y en los trenes, por ende, tampoco.
A partir de esta situación se abre un perspectiva, realmente interesante y que debemos tener en cuenta, tanto como que la oportunidad llama a la puerta solo una vez, que es que los Ferrocarriles vuelvan al estado Argentino.
Si persisten los problemas económicos como los que vivimos día a día, sin lugar a dudas el Estado deberá hacerse cargo del transporte ferroviario, pagando obviamente una indemnización a las concesionarias, porque usted y yo podemos perder pero ellos no, aunque hayan hecho las cosas mal, pero, que va a hacer, es así.
El estado va a tener que cargar de nuevo con los trenes, y yo personalmente creo que si sabemos hacer lo que hay que hacer :
Vamos a tener un sistema de transporte acorde al momento que vivimos, y porque puedo afirmar esto, por los fundamentos que detallo a continuación:
· Argentina, debe fomentar su exportación, y el medio para llevarlos a puerto es el ferrocarril, sin lugar a dudas;
· El medio de transporte terrestre más rápido es el tren, en el mundo, y nosotros estamos dentro del mundo y debemos tenerlo de esa forma.
· Debemos tener un país integrado, federal y el tren que es el vehículo de cultura más importante de la historia de la humanidad, debe ser el elemento físico de esa integración necesaria para el país.
· El nacionalismo, nosotros los Argentinos siempre somos "Nacionalistas" cuando la selección gana o cuando nos meten la mano en el bolsillo, pero porque no salimos en su momento a "Defender la soberanía" cuando nos querían "Privatizar" los trenes, el ejemplo de Aerolíneas lo vivimos.

Usted me podrá decir que volver los trenes al estado es ridículo, yo le digo que no, y sabe porqué ? Porque los trenes no le dan la "GANANCIA" ,que las empresas privadas quieren, en términos económicos no tienen la tasa de retorno que desean.
La dirigencia política Argentina enfrenta hoy un momento muy difícil, y son los culpables que hoy no tengamos trenes en el país, como tampoco tenemos trabajo, ni seguridad, ni salud, ni educación ni siquiera valores.
Si el momento llega, deberá ser la sociedad en su conjunto la que decida si volvemos a "Nacionalizar" los trenes pero con criterio e idoneidad, dos elementos que la historia Argentina en los últimos 30 años no ha tenido.
Si "Nacionalizamos" los trenes no pueden estar en la mesa del directorio de Ferrocarriles: ni políticos, porque no son idóneos, y el criterio no saben que es, ni sindicalistas, que fueron los participes necesarios para la destrucción del país, y en particular de los ferrocarriles, ni los contratistas eternos del estado, que han sido y son la enfermedad mas difícil de erradicar, porque no se ven pero están.
La "Nacionalización" se debe hacer, tarde o temprano, y el estado y la sociedad deben estar preparados, para no cometer errores, como hemos venido haciendo en el transcurso de la historia.

Soy contador público, soy un técnico, pero tengo el criterio de ver que esta idea, para muchos lejana y para otros ridícula, es una idea que ronda en la sociedad, este es el momento, necesitamos darnos la posibilidad de hacer las cosas y hacerlas bien, tenemos la gente, no dejemos por favor, que nos lleven como vacas al matadero, forjemos nuestro destino, que no sé si es de grandeza, como profesan los políticos, sino que lo forjemos a nuestro saber y entender, porque por más que nos equivoquemos no vamos a poder mirar para otro lado porque fuimos y somos protagonistas.

La "Renacionalizacion", si se me permite la expresión , debe abrir para la Argentina, una nueva posibilidad de poder brindar al país, a la economía, y porque no a los amantes de los trenes, la posibilidad de hacer un nuevo país, un país donde haya trenes, salud, seguridad y sobre todo esperanza, muchos de nosotros lloramos de tristeza con los últimos trenes de larga distancia, cerramos los ojos para recordar, cuando vemos un tren de la Unidad Ejecutora, permítanme, pedirles algo, usted y yo vamos a hacer la historia grande de nuestros ferrocarriles. Como? simple, colocando a la mejor gente en el lugar adecuado, haciendo como pasajero, usuario o cliente, llámelo como quiera, la parte que nos corresponde y de esa forma usted sabrá que ha hecho parte de su historia, y con esa parte más la de su vecino o amigo, habremos hecho la historia grande de los FERROCARRILES ARGENTINOS.


Mario Roberto Barrientos



Ferromodelismo:

Detalles para modelos de vapor
Por Mario Roberto Barrientos

Hoy presentaremos una serie de detalles, para los modelos en escala que hemos nacionalizado o bien que hemos hecho y tal vez no tengan todos los detalles.
Gatos:
Para hacer estos simpáticos gatos mecánicos, que se utilizaban para volver la locomotora a las vías cuando esta sufría: "pequeños descarrilamientos" vamos a usar el tubito plastico que traen los cotonetes para bebes y cortar una sección de 8 mm de alto. Luego tomamos estireno de 0,20 mm de espesor y cortamos un rectángulo de 5 mm por 2 mm que será la base del gato. Luego con un clavo pequeño que se corta a 9 mm (esta medida incluye la cabeza) se hará el resto. Con alambre de cable telefónico fabricaremos la manija del gato. Los dibujos nos ayudaran a visualizarlo mejor.
Paragolpes:
En este caso usaremos un palito de chupetín y un remache de aluminio de 5 mm de diámetro. Cortamos una sección del palito del chupetín de 4 mm de largo y lo pegamos sobre un estireno de 0,20 mm de espesor y de 5 mm por 5 mm que constituye la chapa del paragolpe. Para mejor interpretación, ver los dibujos.
Generadores eléctricos:
Para hacer los generadores usaremos nuevamente el tubito de cotonete. Cortamos para ello una sección de 5 mm de largo. Acto seguido en estireno de 1 mm de espesor cortamos un rectángulo de 7 mm de largo por 5 mm de ancho. Otra pieza de 5 mm de largo por 1,5 mm de ancho. Centramos una sobre otra y pegamos con toluol.
Sobre esta seudo pirámide pegamos el tubito de cotonete, con cemento en base a cianocrilato, tipo "La gotita". Ahora tomamos dos clavos pequeños y los cortamos a una distancia de 5 mm (medida que incluye la cabeza). En cada extremo del cilindro del palito del cotonete introducimos estos clavitos, teniendo en cuenta que en cada extremo debe quedar la misma distancia, que del otro lado. Se fija con "La gotita". Solo nos resta colocarlo en la locomotora en el lugar correspondiente, este era, generalmente, delante de la cabina de conducción y sobre la caldera.




La FM del vagón


La FM del vagón, HFG septiembre de 2002.

Se encuentra en la localidad de Sierra de la Ventana,.
Accediendo por la ruta 72 a dicho lugar, y un poco antes de llegar a la Avda. San Martín, todavía sobre la ruta, vemos hacia la derecha, en un lugar elevado con respecto al camino, este vagón que es utilizado por la FM de la Ventana (96.9)
El vagón se encuentra en perfectas condiciones y como se ve en la imagen, a sido objeto de algunas reformas, como la colocación de una puerta de acceso, a la que se llega a través de un pequeño puente que salva la diferencia de niveles, y la colocación de ventanas en su lateral.
La madera del vagón luce como recién salida de fábrica, y el bastidor del mismo fue totalmente pintado, lo mismo que los bogies de vieja data, que por supuesto descansan sobre sendos rieles.
El mencionado vagón es del tipo semiventilado ( ver Boletín FCPChico Nro11).
Felicitamos a los responsables de la FM por el trabajo de reciclado de dicha unidad.





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