Mi mundo
No me interesa que los dioses
me otorguen el control sobre
las lunas o las mareas.
Ni que el sol se me acerque.
¿Para qué?
Si solo me daña la vista,
o me quema.Que se enteren todos
de mi odio a él,
y que Ra me exilie
de este lugar...
Para poder estar en el
sorprendente mundo
que es tu cuerpo.Y vagar por tu cintura,
deslizarme por la suave
llanura de tu vientre,
hasta llegar a tus dos hermosos
y celeste mares,
donde desbordan las saladas lagrimas,
que hoy me diste de beber.
10 de enero de 1997.