Mi bella durmiente
Te veo acostada sobre mi cama,
desde aquí, sentado.
Y observo tu espalda,
tu cabeza sobre mi almohada,
y el armónico y tranquilo
subir y bajar de tu respiración,
mientras el fuerte viento
que hoy entra por mi ventana,
levanta por momentos
en una hermosa danza tu suave pelo.Y te observo,
y no creo poder dejar de hacerlo.
Escribo, sin mirar lo que escribo,
solo te contemplo.Te despertás, me pedís un beso,
y me decís: “Te Amo”.
Me levanto, me arrodillo
junto a mi cama y tu cuerpo,
suave, distinto,
te abrazo, te beso.
Y volvés a dormir.