Amor eterno
Ven tómala y bebe, bebe la sangre de mi alma,
Ven tómala y bebe, bebe mientras yo
bebo de la tuya, y cerremos este pacto
de amor y sangre.Noche de vampiros, dos vampiros enamorados,
pálidos, sedientos.
Amándose, dandose todo después
de un pacto de amor y sangre.
La fuerza con que se aman es indescriptible,
como la fuerza con que matan tras la oscuridad
y el silencio que les fascina.Piensan en la hermosa noche de verano
y salen a matar,
pero beben de su propia sangre,
el cansancio los debilita,
sonríen, se besan,
y caen sobre un tranquilo lecho pasajero,
entre túneles laberínticos,
se abrasan...
y se duermen.Despiertan con el sol, insoportable e imponente,
como su conciencia que no les deja respirar.En un rápido vuelo de la mano y hacia abajo,
él la acompaña hacia su castillo,
blanco, impoluto,
pero la despedida es demasiado rápida,
aunque cariñosa.
De regreso, después de dejarla
agita sus alas débilmente
y se dirige hacia su morada mientras piensa:
¿por qué una despedida tan
rápida y espontanea, pudiendo
estar toda la eternidad besándonos?
Pero el sol quema, el sol arde y lo está matando.
Y la recuerda a ella:Ella se dormirá rápidamente,
él llegará a su morada y no podrá dormir
pensando en su amada,
no podrá dormir y tendrá que esconderse
rápidamente del sol,
no podrá dormir, y escribirá esto,
para ella, para ella
que le despierta alegría bajo el sol,
y no lo deja dormir,
para su amor eterno,
y para soñar despierto.