¡Mierda!
Ataque de Mierda de un pobre indecente
A veces, me siento una Mierda, tengo grandes y cortos periodos de mierdinitis aguda. Siento como si un gran sorete me cayera encima, y me fuese convirtiendo en lo que es, lo que soy, lo que siento y lo que somos: “Mierda”.
Este gran, gran sorete, este gigantesco excremento que siento, proviene, (aunque misteriosamente expresado) de lo más profundo de mi alma, de mi Mierda de conciencia, de mi Conciencia-Mierda. Esta conciencia que nos acompaña a todos de buenas y malas acciones, esta parte del entendimiento que nos juzga, esta conciencia que por un único hecho parece detestarme de Mierda, caca, excremento, sorete, inmundicia, porquería. Sin dejarme respirar de tan asqueroso y fétido olor.
Cuando camino por la calle y veo Mierda, la detesto, la veo en todas partes, por todas partes donde vaya veo Mierda, siento Mierda, de todos los colores, formas y dimensiones, los veo en plazas, jardines, heladerías, estaciones de servicio, en todos lados. Y el solo pensar que soy como ellos me hace sentir más Mierda. Dicen que pisar Mierda trae buena suerte, ¡entonces!, ¡vengan!, ¡písenme!, ¡hagan de sus zapatos una Mierda!. Ojalá pudiera dar suerte el que me pisen, así no me sentiría tan Mierda.
Pero...??? ahora que recuerdo me la pase pisando Mierda toda mi vida, hasta antes que me autodiplomara como Mierda, y no creo tener mucha suerte que digamos.
Bueno, la verdad, se me esta pasando el ataque, así que cuando me vuelva a venir, (cosa que no tarda demasiado en estos días) cuando me vuelva a sentir así, volveré (supongo) a escribir más sobre la asquerosa cosa que soy..."Una MIERDA".