Desaparezcan!!!
¡Váyanse de acá horribles recuerdos!;
pensamientos desprolijos que hacen estremecer
a mi corazón y no dejan descansar a mi cuerpo.
¡Abrumadores!, molestia de la mente
que me obligan a escribir lo que nunca digo,
sin que necesite leer para recordar casi
cada noche antes de irme a dormir.
¿Por qué no volver a los recuerdos bellos?,
¿o es que ellos se esconden en los sueños
que no recuerdo o que no sueño?.
¡Váyanse, desaparezcan, déjenme dormir!,
déjenme flotar en mi cama,
junto a esta lampara apagada.