Cuando la tristeza toca mis huesos

  

En la noche húmeda del 13 de agosto de 2003, la tristeza toco mis huesos...

 

Desconozco el tiempo que estarán mis sentidos sin fallarme,

ni sé cuanto durará tu amor.

Confío poco en los seños reveladores

y espero que nunca se sucedan.

Sangran los secretos por mi cuerpo

y se amontonan los golpes que he recibido

todos en mi conciencia.

Humedecen mis huesos estas lagrimas,

cambia de color el sentido de la vida,

cada vez más frío, más oscuro.

Ya mis bromas no te sonríen

ni encuentras en tu espejo mi rostro,

ya te vas, ya me voy

sabiendo saborear el amor.

Los caminos se terminan

y mis sentidos comienzan a fallarme.

Mi locura crece día a día.

Los llantos ya no sirven para nada.

El dolor en el pecho continua, punzante, tajante, ¡seco!.

No confío en los sentimientos, y las horas no me perjudican.

La agonía del insomnio no me afecta.

La tensión en mi cuerpo es el comensal

que hace temblar a mis manos.

Los libros se cierran, las hojas se marchitan.

Los ruidos me aturden y la luna me quema.

Camino sin saber a donde,

me despierto cada noche sin saber que hacer.

Me canso poco a poco.

Me escapo de a pedazos.

Me pierdo de a montones.

 

13 de agosto 2003.

 


 

Volver a Pagina Principal

Hosted by www.Geocities.ws

1