El camino caminado
El camino que recorro aún no sé donde me lleva...
y solo me queda describirlo:
Él es angosto, con flores a los constados,
y mucho, mucho pasto más allá de él.
Él es sinuoso, y solo he podido darme cuenta de esto
porque pasé junto a un árbol dos veces,
una a cada lado, y al fin me aleje.
Tiene pendientes y depresiones,
se mueve el horizonte, a veces arriba, a veces abajo.
Él es pedregoso y tiene pozos,
me he tropezado ya dos veces...
con una piedra una vez,
con un pozo la segunda.
Él es extraño, no respeta las leyes de la física:
me canso más cuando bajo que cuando subo.
En él por ahora solo encontré un descanso.
Todos estos años he caminado este camino
y aún nunca, jamás he visto un solo animalito sobre él,
se quedan a cada lado y siempre han evitado atravesarlo,
como si tuvieran miedo de tener que seguirlo.
¿Ya les he dicho no?, no sé a donde me lleva,
ni logro entender si terminará,
pero existe algo que me preocupa más aún:
me he dado vuelta una y otra vez...
y me di cuenta
que desaparece por detrás.