El Beso
La vi sentada ahí, con sus tranquilos
ojos clavados fijamente en mí,
con su leve sonrisa, con sus hermosos labios
y sus dientes medio entrecruzados,
no sé que me pasó, fue todo tan rápido,
tan extraño, solo lo sentí... y Sssuuuum!!!.
El corazón comenzó a trabajar con la fuerza
que no utilizaba hacía ya un tiempo,
sus paredes se estiraron hasta el punto
en que creí que se me escaparía por la boca.
Pude imaginármelo bombeando la sangre
de un momento a otro con toda
esa fuerza que sentí dentro de mí.
Sí, se lo había dado, creo que ya lo había pensado,
pero estoy seguro, que en ese momento,
no lo pense demasiado, de haberlo hecho, tal vez...
no me hubiese enamorado.
Después de este tiempo lo sigo viviendo,
gracias a vos que me lo seguís recordando.
Fue uno de los besos más cortos que debo haber dado,
pero sin ninguna duda,
el más profundo e inesperado.