Una Ilusión, Un Deseo

Capitulo 1 

Capítulo 2 (enero-16-2000)

Capitulo 3 (enero 27-2000)

Capítulo 4 (Febrero 28-2000)

Capítulo 5 (Muy PRONTO ! ! ! !)
 


CAPITULO 1

  El mensajero de nuevo llegaba como era la costumbre desde hace ya algunos meses, pero esta vez no le entregó alguna carta normal de las que recibía comunmente.

   Ese día, un sábado por la mañana, cuando el sol apenas a lo lejos levantaba su mirada al pueblo, iba a comenzar algo que el pequeño Richard nunca llegó a imaginar.

   Todos le llamaban 'El pueblo' aunque ya algunos extranjeros de otros pueblos comenzaron a llamarlo por su nombre: 'El pueblo de Monterrey'.

   El pueblo de Monterrey podía presumir de tener tantos habitantes como nadie jamas vió en su vida, sus 420 habitantes según la cuenta de la señora Lopez que cansada de recorrer el pueblo pudo decir y contar a todos el domingo en la iglesia, frente a los mayores de edad, que la cuenta que ella terminó de realizar el 3 de julio de ese año de 1770, era de que el pueblo tenía demasiados habitantes, los 429 habitantes era demasada genteya las cosas se estaban saliendo de lo nromal, e invitaba a las parejas a asistir por las noches a las 'Reuniones de Abstinencia'.

   Las 'Reuniones de  Abstinencia' como le comenzó a llamar la señora Lopez, no era mas que reuniones donde platicaban entre los asistentes, a la luz de los faroles, de sus felicidades diarias en las labores del campo. También solían divertirse jugando un poco a saltar, y moverse de sus asientos jugando entre ellos mismos.

   Esto, según planeaba la señora Lopez, de las mas inteligentes del pueblo, reducía enormemente la capacidad de procrear entre los asistentes, ya que estos llegaban a altas horas de la noche a sus casas y al llegar estos solo quisiesen dormir. Las reuniones terminaba a las 8 de la noche, por lo que los asistentes que no tenian medio de transporte se iban caminando a la luz de la luna y los que si contaban con caballo, llegaba cansados del galopar.

   La medida de abstinencia resultaba algo eficaz, ya que la cantidad de nacimientos seguía en aumento.

   El pueblo se distinguía de otros, por que la mayoría de las actividades sociales se llevaban a cabo en la plaza o en sus alrededores.Detalle que otros pueblos no existía.

   Unos espacios para sentarse, y los grandes arboles hicieron de la plaza el lugar principal de reunión de los jovenes durante el día, y de los viejos durante las mañanas frías. Los viejos a la sombre de los arboles platicaban aventuras que de jovenes realizaba, y siempre contaban entre ellos mismos lo bonito que era la vida en sus tiempos de juventud. Los jovenes, en cambio, se subían a los arboles, jugaban entre ellos, y uno que otro ya comenzaban a hablar un poco con las niñas, que tranquilamente sentaditas jugaban a cualquier cosa, aunque no desaprovechaban algun momento de descuido de sus amiguitas para observar con una atencion particular a los niños que jugaban cerca de ellas siempre. 

   El pequeño Richardson por tener tan solo 13 años, no solia asistir con frecuencia a la plaza. La cual conocía perfectamente y con los ojos cerrados. El mismo podía decir al que le preguntara, el lugar exacto de cada uno de los árboles de esta linda plaza.

   Era curioso, la plaza se veía solitaria solo cuando el sacerdote Román llamaba a misa en la Iglesia.

   Por estar la Iglesia frente a la plaza, al llamado del sacerdote Román con su campana europea traida especialmente para la Capillita hacia el distinguido sonido para la hora de la misa.

   Cada Domingo por la tarde, la plaza se veía solitaria pero solo mientras la misa en la Capillita se escuchaba.

   El pequeño Richard, prefería quedarse en su casa a los domingos, y esto por dar rienda suelta a su afición principal, escribir cartas a sus amiguitos del pueblo.

   Un tanto torpe al escribir , pero eso no lo detenía.

   Tarde ya cuando de trabajar en la cosecha de maiz llegaba cansado, el pequeño recobraba vida al tomar en sus manos un trozo de papel y poder escribir unas lineas para sus ya famosas cartitas.

   El pequeño contaba sus aventuras en el campo a sus amigos de la escuela. 

   Robson, el cartero conocía ya la inteligencia escondida de este pequeñín, que lo hacía trabajar doble al entregar tantas cartas como Richardson escribía.

   Recuerdo haber leído una carta dirigida a su amiguito Jonas: "No me creerás Jonas todo lo que vi en la finca el día de hoy! cuando recogía algunos tomates pude ver cerca de mi a 2 conejos que comían de nuestra verdura, y cuando me vieron que me acercaba hacia ellos, uno me vió fijamente a los ojos, parecía triste porque ellos querían comer, yo pensé que tomarían algo de la verdura para llevarle a sus hijitos pero no fue así, ambos corrieron velozmente y desaparecieron de mi vista. Me senté en una roca a descansar y al poco tiempo pude verlos de nuevo sin que ellos me vieran! Comieron tanta verdura como pudieron pero esta vez  si los deje comer.
   Ya cuando pense que habian acabado de comer la verdura.....estuvieron ahí mismo ya sin moverse, como descansando. Fue cuando de nuevo quise ir a platicar con ellos, pero al sentir mi movimiento, se sorprendieron y uno de ellos corrió velozmente. El otro se quedó mirandome a los ojos de nuevo pero ahora ya no tenía cara de tristeza. Ahora su carita era de felicidad.!!! La carita de felicida porque ya habia comido muy bien y muy rico de nuestra verdura.

   No sabes Jonas lo bien que me sentí cuando se fue! porque yo sabia que se iba feliz."

   Las cartitas de Richard como en esta anterior notaban su felicidad, aunque en ocasiones en sus escritos se podía leer algo de tristeza.

   Relataba el pequeño en sus líneas, lo bonito del sol y del campo y las lagrimas de dolor y del llanto.

   La casita de Richardson era algo particular, ya que era la única casita del pueblo que estaba junto al Rio!

   Ver los peces nadar eran la tranquilidad para el pequeño que no tenía otra distracción mas alla de su trabajo en el campo, y de las cartitas que escribía por las tardes.

   Así que ver los peces nadar lo tranquilizaban enormemente.

   El pequeño hasta ese momento nunca había podido arrojar alguna piedra que cruzara el enorme Río.

   Nadie sabía que tan profundo este era, y como la corriente en ocasiones era algo fuerte mejor nadie se atrevía a cruzarlo.

   Y que habia del otro lado del Río?

   Nada. La vista de Richard solo le permitía ver demasiados árboles, y uno que otro animalito que por la tranquilidad del bosque se animaban a expedicionar.

   Un galopar de un caballo que se detenía en las afueras de la vivienda de la familia de Richard anunciaba que una carta mas traía al pequeño, que con un gusto enorme salía a recoger del cartero despues de saludarlo con un "Hola Señor!". Y de despedirlo con un "Gracias Señor!".

CAPITULO   2

  El pequeño Richardson era tímido...pero al sentir la llegada del hombre de la correspondencia, cambiaba por completo con la ilusión que le traía el leer los escritos de sus amiguitos.

  Esta vez fue diferente, porque una carta que recibió parecía no ser de alguien conocido. Con la agudeza y rapidez de un águila, abrió tal desconcertante carta y pudo leer rápidamente que la carta era escrita por una chica que el no conocía!

  "Pero quien es Amy?" Se preguntaba.

  Y seguía leyendo la carta en voz baja. "Mi nombre es Amy y tu no me conoces pero supe que te gusta escribir y pues me gustaría que fueramos amigos".

  Era muy corta la carta y pensó fuera alguna broma de algun compañero.

  Investigó entre estos, y lo único que obtuvo fueron las risas de burla.

  Richardson no tuvo mas que dejarlo por la paz y optó por no contestar aquella carta! ya que notó muy sospechoso que la carta venía dirigida desde algún lugar del otro lado del río y pensó por lo tanto que se trataba de algun tipo de broma.

  Al día siguiente ....fue un día normal para el pequeño, trabajar en el campo, jugar, y escribir un poco.

  Pero no fue hasta el día siguiente que de nueva cuenta recibió una cartita de la chica del otro lado del Rio.

  En ésta, la chica hablaba un poco mas de sus gustos.

  "Me gusta escribir igual que a ti, por eso quiero que seas mi amigo"

  "Ademas", proseguía Amy en la carta, "Me gustaría saber como es el pueblo del otro lado del río,".

  Y aquí comenzo todo!

  Esto fue el principio de lo que el pequeño podía decir una amistad a ciegas.

  Quién era Amy? El no lo sabía, pero de seguro,el pequeño Richardson suponía,Amy era alguna señora del otro lado del río que bajo el escudo de las cartitas, quería saber cosas del pueblo. Sus cartitas lo decían todo, La señora Amy quería saber del pueblo.

  Para que ? el pequeño no lo sabía!

  En fin...las cartitas de la señora Amy, seguían recibiéndose en la casita del pequeño, quien en ocasiones no contestaba pues el no acostumbraba  platicar con señoras mayores.

  Mientras una tarde de sabado jugaban los niños en la plaza principal...
 
  Richardson cansado de tanto jugar se sento a descansar.

  Los demas jugaban corriendo alrededor de un viejo árbol que todo el pueblo quería mucho.

  Los niños daban y daba vueltas sin parar alrededor del árbol en un sentido y luego en sentido inverso.

  Ya cansado Richardson, volvió a casa y vió que tenía varias cartitas y además, como últimamente a diario una cartita de la señora Amy.

  Despues de darse un baño, se sentó a leer y a contestar sus cartitas.

  Contestó las cartitas a sus amigos....y al último minuto vió que la única que no contestó fué la cartita de la señora Amy.

  Decidió contestarle a la señora. Entonces su mano comenzo a relatar lo que su ojos habían visto en ese día.Y de paso contestar una tras otra las preguntas insistentes de la señora Amy. Quien en cada momento de su escritura, hacía mención dela plaza del pueblo que según ella no la conocía. Además su pregunta de siempre era sobre la Capillita.
 
 

CAPITULO 3

  Todo clase de preguntas le respondió, desde las costumbres diarias de todo el mundo hasta que árbol era el tan mencionado árbol de la plaza.

  Es algo extraño, la 'señora misteriosa' nunca le hablaba de si misma, solo quería saber cosas del pueblo y solo eso.(Esto fue el principio de las futuras sospechas de que la señora Amy estaba jugando o mintiendo)

  La pregunta mas insistente por supuesto fue sobre la Capillita frente a la plaza, una casita pequeña que usaban como Capilla desde siempre. Un espacio pequeño pero que era suficiente para albergar a los creyentes a todas horas que el sacerdote dedicaba algunas palabras Divinas. Aunque la señora Amy también solía preguntar sobre la gente, la señora insistía sobre la capillita.

Demasiado extraño y sospechoso, y fue precisamente ese hecho el cual hizo dudar de la veracidad de las cartas de tal señora. En domingo a la orilla del río donde el pequeño gustaba de pescar o tratar de pescar algun pez en las aguas tranquilas, platicaba con Jimy, uno de sus amiguitos:

"ya me dijeron que le escribes a Mary", dijo Jimy.

"Pero no se lo digas, todavía no. Yo se lo diré muy pronto, aunque se que ella finje no saber quien le escribe. Ahora lo hago todos los días y me las arreglo para hacerle llegar la carta!"

"Si lo he visto, y creo que debe ser divertido eso de escribir".

"Escribirle a Mary me encanta, pero, ni te imaginas...recuerdas que les conté de una señora del otro lado del río me escribe insistentemente?"

"Sí. Por qué?"

"Pienso que es una señora que vive aquí en el pueblo y que esta jugando conmigo, cuando leo lo que me escribe, me sorprende que sabe todo lo que pasa aquí a los alrededores!"

"Pues sí, no seas Tonto, si sabe lo que pasa aquí, es porque es alguien de aquí!"

"Lo que no entiendo es porque insiste en escribirme,siendo ella una señora de aquí del pueblo, no me explico para que lo hace, creo que mejor ya no le contestaré sus cartas porque el jueguito ese ya no me está gustando...."

"Atrapé algo! mira! Ayudame...Richard...se va....se va....se nos fué...."

"Viste por distraerme con tu 'señora misteriosa' ya se me escapó la carpa! "

"Es mejor volver a casa, ya está oscureciendo...."

Era claro que Richardson estaba confundido con las cartas de la señora Amy y decidió definitivamente ignorar de una vez por todas, las cartas provenientes de ella. 

Pasaron mas de 30 días en los cuales el pequeño ignoró por completo la correspondencia de la señora que con seguridad quería seguir jugando.

Pero el pequeño Richardson nunca se imaginó la gran sorpresa de su vida cuando en la tarde de un sábado....



CAPITULO 4

Sábado por la mañana:

Richard?? Levántate ya!
Mira que tenemos que ir a pescar algo al río, que la comida se está acabando. Levántate ya!

Richard como de costumbre los Sábados no quería levantarse, y medio dormido tomó algunos utensilios para pescar y una pequeña bolsa donde solía guardar sus cartas para leerlas y contestarlas.

Al sentarse a la orilla del pacífico río, el silencio del lugar le invitaba a leer. De casualidad la primer cartita que sacó esa mañana fue una de su amiga del otro lado del río, la señora misteriosa.

Esa carta no la había abierto todavía, y como el momento se prestaba para leer algo, decidió abrirla y leerla.

Cual fue su enorme sorpresa, que en esa carta descubrió algo que nunca imaginó. La señora misteriosa dejaba de ser misteriosa!

Richard se entero mediante esa carta que la señora misteriosa no se llamaba Amy!

Su verdadero nombre era Isabel !

Entre otras cosas la señora mistoriosa se transformaba ante la lectura alegre del pequeño en algo diferente.
Isabel le confesaba tener su misma edad!

Richard no lo podía creer!!!!!

No podía creerlo, pero las palabras parecían sinceras.
De hecho Richardson nunca le preguntó la edad y él mismo siempre presumió que su amiga misteriosa era una señora.

Richardson se quedó con la mente fría de miedo y de alegría a la vez.

Entre las 3 o 4 cartas que no había leído Richardson de la pequeña Isabel, encontró en cada linea un toque de sinceridad que no había visto nunca en la 'señora misteriosa'.

Aunque la señora misteriosa ya no existiría mas, porque ahora el pequeño sabía que su amiga se llamaba Isabel, su amiga Isabel.

Por las prisas de que al pescar un pescado para la comida lo apuraba un poco, el pequeño corrió con su padre para avisarle que ya tenía un muy buen pez para la comida. El pequeño nunca antes había podido capturar un pez tan grande como el de ese sábado. Detalle que el mismo Richard platicaba a sus amigos:

" El Sábado después de leer una carta, tuve tanta suerte que pude capturar un pez muy grande! La carta que leí ese momento fué la que me dió tal suerte! SI! !!! "

Richardson solía platicar de vez en cuando detalles de su 'amiga misteriosa' la señora que 'algo quería' pero desde ese Sábado, nadie de sus amigos supo cosa alguna de su amiga Isabel, El pequeño era feliz leyendo a su amiga y se la pasaba muy bien. Hasta llegar al punto de que en su imaginación 'escuchaba' la voz de su amiguita. Aunque era solo su imaginación, el pequeño llegaba a tener pensamientos muy bonitos al imaginarse la voz, linda voz con seguridad de su amiguita.

Los días de la semana transcurrían tan rápido para el pequeño que al llegar de la escuela, antes de cualquier cosa quería saber si había llegado alguna carta de su amiga Isabel, que ansioso quería leer.

Y de que platicaban?
Ahora era algo diferente. El pequeño ahora escribía a una niña de su edad ! Al comienzo el contestaba las cartitas hacia una señora (la señora misteriosa) pero ahora escribía mas relajado, mas feliz, más el mismo.

Ellos platicaban de cualquier cosa, por ser definitivamente de la misma edad, sus conversaciones todo el tiempo fueron ágiles y saludables.

Chabelita, como de cariño le decía, en una ocasión invitó al pequeño a ir al río a un lugar donde ella iría tambien. El pequeño más que feliz, estaba muy muy emocionado al tener en sus manos la oportunidad de poder escuchar la voz de su amiga Chabelita...
 

CAPITULO 5

Muy Pronto ! ! ! ! ! ! ! ! !



 



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