Este caso similar al anterior en cuando a la venta de
productos/servicios en Internet, así como sus dos variantes, es decir,
que los productos/servicios sean estándares y no acepten ninguna
modificación y, por otra parte, que los productos/servicios acepten la
personalización del cliente.
La gran diferencia con el anterior modelo estriba en el conocimiento
previo del cliente, lo cual posibilita modificar ciertos parámetros de la
compra-venta (plazos de entrega, precio final, etc.) en base al cliente
en particular. El mecanismo de autenticación de clientes se puede
realizar en base a nombre de usuario-password, así como mediante el
uso de firmas digitales soportadas por ejemplo en tarjetas chip, lo que
garantiza además el no repudio.
Tanto este modelo como el anterior puede venir presentado en forma de
algún tipo de agrupación de empresas, central de ventas, ‘mall’, etc. con
vistas a realizar campañas de publicidad más amplias, compartir gastos, etc.
3. Central de Compras.
En este modelo la iniciativa la toma el comprador en el sentido que
partiendo de unas necesidades de productos/servicios las hacen
conocer a sus proveedores (conocidos). Estos presentan sus ofertas y
el comprador selecciona la que más le interesa. Por tanto, existe un
primer paso en el que el comprador notifica, por ejemplo, mediante
correo de que desea realizar una compra. En base a esta, notificación
los proveedores recaban toda la información necesaria referida al
producto/servicio de la WEB del cliente. Antes de presentar la oferta,
disponen de un cierto tiempo para analizar las necesidades y
exigencias del comprador. Una vez presentadas las ofertas y
seleccionadas la/s más interesantes de notifica la elección a los
proveedores.
El modo de las notificaciones puede variar dependiendo del grado de
integración entre proveedores y clientes, existencia o no de extranets,
etc. Y es algo que debe estar establecido en la relación cliente-