V CONFERENCIA ANUAL
de la situación actual del sordo y sordociego en Colombia

ATENCIÓN EDUCATIVA PARA SORDOCIEGOS

Ponencia No10

Presentada por :   Fonoaudióloga Ximena Serpa
 

Para hablar de la educación de las personas sordociegas, es necesario primero que tengamos claro como se define la sordoceguera, ya que muchas veces al mencionar esta palabra las personas que la escuchan o ven la seña, piensan que no existe residuo visual ni auditivo y que no son capaces de educarse o aprender.

Considero la sordoceguera, como una discapacidad múltiple que implica una limitación en los sentidos de la distancia: visión y audición, lo cual hace que la persona requiera de apoyos especializados como el uso de técnicas de comunicación adaptadas para acceder a la información de la educación o de la vida diaria. No implica una sordera y ceguera total, en el 90% de los casos existe un residuo visual y/o auditivo.

Ya escuchamos algunas de las causas de la sordoceguera, como la rubéola o los síndromes, por lo cual no nos vamos a detener en esto.

Las personas que adquieren la sordoceguera, o sea que eran primero sordos o ciegos u oyentes y videntes antes de ser sordociegos, requieren de una rehabilitación en las áreas de comunicación, orientación y movilidad, actividades de la vida diaria, etc., no de educación, pero este no es nuestro tema en este momento.

Cuando hablamos de sordoceguera, la mayoría de las personas asocian este término a un ser que no es inteligente. Las capacidades intelectuales de la esta población, no dependen de la limitación o de cuándo la adquirieron. Ellos pueden ser menos, tan o más inteligentes que aquellos que vemos y oímos, todo va a depender de las posibilidades de comunicación que les permite el acceder a la educación.

Para alcanzar una educación, las personas sordociegas deben hacer uso de su residuo visual y/o auditivo si existiera, con el apoyo de un audífono y/o lentes correctivos. Si el nivel intelectual y de desarrollo les permite, podrán acceder a la integración escolar primaria, secundaria y a la universidad.

Los casos que pueden llegar a la integración, son en personas:

·        Sordas con visión funcional y que con lentes correctivos pueden comunicarse a nivel visual y asistir a programas para sordos, requiriendo básicamente del acceso a una comunicación a través del intérprete, si usa la lengua de señas.

·        Hipoacusicas con una visión funcional con lentes o visión en un solo ojo que oiga con el o los audífonos, podría asistir a un colegio para oyentes y videntes, con apoyo de tutorías escolares.

·        Ciego con audición funcional con audífonos, puede asistir a un colegio de oyentes, con apoyo de educación especial en el área de tiflología: para aprender ábaco, orientación y movilidad y braille.

·        Sordociego total con capacidades intelectuales que le permitan entender la simbolización de la lectoescritura en Braille, el deletreo o las señas táctiles, con un interprete permanente apoyo tutorial y de tiflología, dependiendo según el caso.

Los niños sordociegos totales, (o sea que no tienen residuo visual ni auditivo), que son la minoría, que no puede llegar a integrarse a la educación para sordos o para oyentes por su capacidad intelectual, necesitan una educación especializada, en donde se le brinde un intermediario entre él y el mundo que lo rodea.

No hablamos del uso de un intérprete hasta no alcanzar un nivel simbólico de una lengua de señas.

Este tipo de educación busca la mayor independencia posible en el alumno como persona, en los campos de habilidades de la vida diaria (vestido - desvestido, alimentación e higiene), la comunicación (que pueda expresar necesidades y deseos, comprender ordenes sencillas) y un aprendizaje de una actividad repetitiva, que le permita el desarrollo de una tarea vocacional.

Implica el trabajar uno a uno con un adulto. Ya que el niño sordociego total  no puede como el niño sordo ver lo que pasa a su alrededor o anticipar lo que pasará, no oye cuando lo llaman o le hablan.

A un alumno sordociego con bajo nivel intelectual, no podemos al menos inicialmente darle una orden, debemos enseñarle a hacer lo que esperamos de él, JUNTOS.

Para este proceso se necesita de rutinas, de anticipaciones de lo que será un día de actividades y

un ambiente estructurado, no solo en el programa de educación, sino en la casa, es un trabajo arduo de 24 horas del día.

El alumno en mención realiza los aprendizajes a través de otros sentidos, al efectuar la misma acción con el adulto en la misma situación en forma repetitiva. Por ejemplo, si vamos a enseñarle a usar la cuchara para comer, debemos colocarnos detrás de él y poniendo su mano sobre la cuchara, con nuestra mano encima, enseñarle como se usa. Esto muchas veces, en la actividad de comer, llegará un momento en que el ya aprenderá y usará solo la cuchara, para comer.

Las anticipaciones son fundamentales para la persona que no puede usar los sentidos de la distancia: visión y audición, por que con elementos que representen las actividades, podemos indicarle que va a pasar y obviar desagradables sorpresas, que lo llevaran a involucrarse más en sí mismo.

 

 

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