Piura
nuestro departamento con su bajo, medio, alto terreno con desierto en Sechura, su valle en Sullana y sus sierras en Ayabaca y Huancabamba, con sus
pétreas construcciones del Cacique " Aypate
" y sus " Idolillos "de Frías y la "Suiza
Peruana", respectivamente, son herederos del saber y sentir de nuestros
antepasados tallanes, primeros pobladores y gestores
de nuestra cultura desde varios siglos A.C. Desde que nuestros mayores, venimos
de lejanos lugares capitaneados por el dios ÑARI-WALAC y MECLEN e inspeccionar,
ubicar y acondicionar rustica moradas; búsqueda de raíces y
frutos; semillas, caza y pesca de animales como llamas y venados; reptiles como
iguanas, lagartos y aves...desde allí nace el folklore.
Folklore
y Costumbre
LOS PARVULITOS.
Es
una costumbre que cuando muere un “angelito” (niño), le
arman un altar mortuorio,
generalmente sobre una mesa, a la que cubren con una sábana
blanca, adornado con estampas, espejos, pequeñas banderas y cadenillas
de varios colores. En el centro del altar colocan un muñeco grande y uno
más chico a cada lado de sus costados. Los parientes y vecinos
envían flores y por la noche todos expresan sus condolencias, velando al
niño entre la conversación y los tragos de anisado y ron.
EL SEPELIO.
Consiste
en trasladar al difunto desde la casa donde vivió o donde se
“veló” hasta el cementerio, acompañado por cierta
cantidad de personas, evento que se conoce como “cortejo
fúnebre”.
Encabezando
la marcha desfilan un grupo de niños portando flores, en ocasiones precedidos
por vehículos que portan “arreglos” florales. En algunos
casos participa una agrupación musical que entona cantos
fúnebres. Dependiendo de la reputación del occiso, asisten
delegaciones de instituciones con sus estandartes. Continúa el
féretro cargado por parientes o allegados que se van turnando para
participar en el duelo y finalmente cierran el cortejo los parientes directos
rodeados de allegados, vecinos y acompañantes en general. Algunas veces
interviene una hermandad religiosa que dirige los rezos y cantos relacionados
al hecho. No faltando los “llorones” que ensalzan las virtudes que
en vida tuvo el difunto.
EL SANTO ROSARIO O LOS NUEVE DIAS.
Son
las oraciones que realizan personas entendidas durante el
“velatorio” del difunto y cinco o nueve días seguidos
después del sepelio, donde por la noche se reúnen los parientes y
allegados compartiendo oraciones con el rezo del Santo Rosario hasta que se
termina con el levantamiento del “Cristo” en el último
día. En estas reuniones, después del rezo, es típico el
reparto de un plato con un guiso, café, sanguches
y para “asentar” el respectivo anisado.
SEMANA SANTA.
Son
días de recogimiento y reflexión donde se recuerda la vida,
pasión y muerte de Cristo. Es una actividad religiosa programada por la
iglesia católica. Los días principales son el jueves y viernes
santo. Uno de los platos favoritos es la “mala rabia”, pues en
estos días no se debe comer carne.
EL PELAMIENTO.
Es
una costumbre donde se realiza la ceremonia de cortar el pelo de un niño
por primera vez. Para esto, los padres seleccionan e invitan como
“padrinos” a gente allegada. La ceremonia generalmente se realiza a
partir de las diez de la noche y consiste en que la madre sienta al
“moñón” en una silla, rodeado por los padrinos; a la
madrina le corresponde cortar el
“moño mayor” que lo deposita en un plato y el
“capillo” en una bandeja. Luego sigue el padrino que corta otro
pedazo de moño y deposita el “capillo” que siempre es
más que el anterior. A continuación empieza la fiesta que dura
hasta el amanecer.
CREENCIAS Y SUPERSTICIONES.
Las
creencias y supersticiones, son parte de nuestro folklore, que datan de tantos
años. Hay gente que aún cree, por ejemplo, en la saladera, por el hecho de que se encuentre un poco de sal
que de alguna manera se desparramó en inmediaciones de la vivienda que
habita. O se cree que el lastimero canto nocturno de una lechuza, es presagio
de muerte. Que si se pasa debajo de una escalera, es desgracia segura... y
sálvese si se le atraviesa un gato negro...
En
el caso de la ruda y la zábila, son usadas en casa o negocios para
combatir la envidia, rechazar las energías negativas, la mala suerte. La
ruda se coloca en un florero o tarro con agua que se cambia y la arrojan en la
puerta de la vivienda o del negocio si lo tuvieran. La zábila con su
lazo rojo es colgada detrás de la puerta, al lado de una cruz hecha con
palma bendita. Se dice que si la zábila “llora” o se seca es
porque hay “daño”.
EL CHUCAQUE
Es
un malestar que supuestamente adquiere una persona, como resultado de pasar una
“vergüenza” al ser insultada o despreciada. A veces
también, por recibir un piropo o por ser observada por gente
extraña... Se caracteriza por el dolor de cabeza (dolor de
“cerebro”), decaimiento (desmadejado), falta de ánimo
(“aburrición”), irritabilidad (“nervios”) y a
veces acompañado de náuseas (“ansias de arrojar”),
vómitos y diarreas (“salideras” o “ligeras”).
Otras veces el chucaque se caracteriza por intensos
dolores abdominales, compatibles con un cuadro agudo “cólico
miserere”. Para curar esto se recurre a un “rezador”, que
luego de examinar el vientre del paciente comprueba
que le late el ombligo diagnostica el chucaque. Para
curarlo empieza a rezar a la vez que aplica fuertes masajes en el abdomen,
apretones de cabeza, brazos y piernas, lanzando improperios e insultos contra
las personas causantes del mal. Para terminar reza el credo al revés y
le da de beber al enfermo agua con alcohol endulzado. Después de media hora
de haberlo santiguarlo el afectado da muestras de sentirse mejor. Sin embargo,
a veces es necesario hacer el tratamiento 3 ó 4 veces más para
finalmente lograr la cura total.
EL MAL DE OJO, “OJEAO”
Causado
por el “ojo fuerte” que produce la mirada de algunas personas y que
tienen el poder de “ojear”, ocurre generalmente en los lactantes y
niños de corta edad. También se atribuye a espíritus
malignos atraídos por la hermosura de un niño o por una gracia de
éste. De ahí la costumbre de proteger a los niños
vistiéndolos con ropa de telas coloradas y colocándole en la mano
derecha chaquiras, amuletos, etc. prendidos en una cinta roja con lo que se
desvían los malos espíritus que acechan a su alrededor.
LAS PASTORAS
El
viejo pastor y el monigote, elenco de danza compuesto por niñas y
señoritas, quienes desde los primeros días de diciembre, son
invitadas a los ensayos en la casa del procurador o del mayordomo (Incluido dos
jovencitos). Esta danza es encabezada por el "viejo pastor" el mismo
que con su vara-bastón-baila por las calles cantando así:
"Yo como viejo pastor, traigo mis ovejas/ unas trasquiladas/ y otras sin
orejas". (Se mueve lento de derecha a izquierda golpeando el suelo).
Luego
los pastores (8 o12) en dos filas danzan y cantan: "vamos pastoras,/ vamos a Belén / a ver a Maria/ y a Jesús.
Estos
festejos folklóricos se deben gracias al entusiasmo y dedicación
tradicional nacida desde la colonia por un grupo de pobladores que desde
años atrás, han conformado su "Cofradía" de la
siguiente manera: El depositario o 1° Mayordomo; los Mayordomos menores: El
Secretario, El procurador, Los Alféreces y las Devotas (Son abundantes
las comidas y bebidas).
LOS NEGRITOS DE NARI-WALAC
Esta
comparsa se inicia desde el 5 de Enero en el caserío de "Ñari-Walac" a escasos
metros de la ciudad de Catacaos. Allí se
encuentran los restos del templo y fortaleza de la cultura Tallán.
Frente a ella, se construye un escenario donde se escenifican pasajes
bíblicos. El 6 de Enero se celebra la "Bajada de los Reyes".
Es a partir de las tres de la tarde, en que desde la iglesia matriz de Catacaos se inicia está celebre cabalgata de Reyes y
comparsas de los "Negritos"- con sus caretas, tutiriteros
o músicos de pitos, tambores, flautas, cascabeles, etc., hacen pasos de
recorrido al lado de osos, toros, etc. También están los nativos
que pasan algo inadvertidos, ya que la bulliciosa, pintoresca y alegre comparsa
de los "negritos" les roba el publico eufórico... sin
importarle que el recorrido es a pie hasta Ñari-Walac, pasando por la calle comercio de Catacaos,
Monte Sullón, Rinconada... Luego de una hora
llegan al "Palacio de Herodes". Abre la cabalgata de Ángel,
seguido de "El Embajador" montado en encabritado y brioso corcel
blanco, lujosamente ataviado avanza y retrocede como el fiel guarda de los
reyes, quienes van vestidos con túnicas, capas, coronas y maquillados,
todos sobre caballos de paso y estampa elegante. Maravilloso este
espectáculo.
ÑO CARNAVALON: LAS VIUDAS
Es
en los poblados de Bernal,
Mi
voluntad es la de sentirme orgulloso de tener un buen panadero como hijo...La
lectura de estas herencias las hacia un comisario con autoparlante
en la caseta de un destartalado camión, donde iba Ño
Carnavalon sentado en un "taurete"
de sauce...un caballero de saco y corbata y sombrero de "ñao" a la pedrada muy robusto y sonriente
satisfecho de su labor , sin importarle que tiene los días contados ni
ala legión de amantes y futuras viudas que día tras día le
siguen con un llanto inconsolable - Y cosa curiosa- Todas juntas, se abrazan
cubiertas de faldas a los tobillos, blusa manga larga y manto cubriendo su
bello rostro y su tristeza...(hombres disfrazados)... Mientras las comparsas
con sus banderas, por las calles enfrentan y hacen chocar las astas de las
banderas, tratando de quebrarlas. El martes 19 de febrero, vísperas de
la tumba del "yunce", las comparsas con sus
bandas de músicos van al campo o ala rivera del rió a cortar un
árbol de sauce o de algarrobo y en un terreno amplio lo reimplantan, lo
"visten" con serpentinas, regalos, frutas, etc.
Esta
danza de influencia afro-hispana, tuvo su aparición en 1710, cuando los
hijos de españoles nacidos en el Perú, los esclavos negros y
mestizos difundían y danzaban la marinera que por entonces se llamaba
"SAGUARAYA", "ZAMBA-CUECA", "ZAMA-CUECA",
"MOZA-MALA", en 1839 se llamó "CUECA" por haber sido
llevada por los chilenos cuando el Perú se vio comprometido en la
confederación con Bolivia.
Este
"baile del pañuelo". Llegó a argentina como Zamba-Cueca, y en Chile los soldados araucanos la modificaron en
ritmo y cadencia... Ante esta grave lesión surge un estudioso, don
Abelardo Gamarra "El Tunante" y dice: "no mas chilenas"...
sustituyó el nombre... tanto porque en aquel entonces
MARINERA PIURANA
Nuestra
norteña y piurana marinera, no se aprende en academias ni es remedo de
coreografías foráneas de los concursos.
La
marinera chola o chusca; la pueblerina, aquella
marinera que bien podemos llamarle campesina, neta es espontánea o
"plantada" de la "china ferosa"y
el "cholo lambido"; su vuelta a la derecha con "picao" o punta, su "cepillado" adelante y
atrás y su "taconeo" con talón y punta. La
alegría picara: insinuantes voces y palma dan gracia y ese sabor cholo
con olor a chicha, claro y "pescao" con
"cancha" para "rematar" con el "enlace" del
pañuelo en la "nuca" que el cholo atrevido y caballero hace
acompañado de silbos... y algunas veces la baila de rodillas...
típicas estampas que reflejan el autentico folklore.
Esta
danza se bailaba poniendo en el suelo un cántaro de chicha con su poto o
"cojudito" y a veces, una jarra de
"barro" o "callana"; otras, un "botea" de
"cascaría", "menta", "pócma",
o vino.
Era
muy común acompañar y tocar marinera, vals y tonderos con pianos
de manijas, arpa, vihuela, violín guitarra con cajón, luego
vinieron las bandas.
EL TONDERO
En
las partes de las cumananas, indicamos sobre los
esclavos; quienes en el siglo XVIII, 03 de diciembre de 1854, el Mariscal
Ramón Castilla, abolió su esclavitud... Este sufrimiento
humillante y frío con el látigo los hacia morir y algunos huyeron
a Chincha, Lima; Lambayeque y Piura hasta Morropón (Siglo XVI).
El
tondero surge secundado ala marinera como un imitación, pero ya no
danzando mestizos o cholos, si no negros y que hoy se ha acriollado. En
"Corral del Medio" cuando "Los Pitingos"
se batía a machetes, guitarra y cumanana ya se
bailaba marinera atonderada. Tal era la mezcla
negroide en la colonia que se estableció en el barrio norte-Pachitea- se les bautizó como "MANGACHES",
cuando el local de la "tina", dónde Enrique López Albújar creó "Matalaché",
se danzaba "el culem" entre otros ritos.
Algunos
dicen que el tondero es el rodeo que hace el gallo para "pisar" a la
gallina. El profesor y estudioso Suriel Mendoza, nos
dijo como hijo nato de Morropón: "No estoy
de acuerdo cuando se si dice que el tondero de mi tierra se dice que es el
gallo y la gallina en el rodeo".
Datos
diseminados en revistas, periódicos y en boca de nuestros mayores, nos
revelan que este genero literario, aparece en el siglo XVI en forma de verso
libre y en rima cantados y, posteriormente acompañadas
de vihuela, arpa y guitarra. Avanza el tiempo y se van convirtiendo en
protesta, romance, orgullo y en lo que hoy son: coplas de desafío de
ágil improvisación e ingeniosas respuestas a cualquier contendor
y "decidor versador".
A
diferencia de la estirpe romántica de las españolas rimas de
Bécquer y los poemas "gauchescos" de las pampas argentinas del
mulato Martín Fierro; las cumananas
y décimas de nuestro departamento de Piura, en las provincias de Morropón-también su distrito chalaco-Ayabaca, cobran auge, cuando los anónimos y
espontáneos versadores con su "machete y
espada al cinto" trenzan su poncho en el brazo izquierdo y al duelo,
cuando otro "macho" les piso el poncho o les respondió con su
grito "Ñija-Ñaja"
... Tenía que haber sangre y muerte para que la fiesta sea buena.