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Núm 29, II Época - Enero 2001 - Edita FE-JONS - La Falange |
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El militante |
Imagen y PrensaLos 10 mandamientos para hablar con los periodistas |
"Los creyentes, por su parte, vivían unidos entre sí y nada tenían que no fuese común para todos ellos. Vendían sus posesiones y demás bienes, y los repartían entre todos, según la necesidad de cada uno. Asistiendo, asimismo, cada día largos ratos al templo, unidos con un mismo espíritu, y partiendo el pan por las casas de los fieles, tomaban el alimento con alegría y sencillez de corazón alabando a Dios y haciéndose amar de todo el pueblo. Y el Señor aumentaba cada día el número de los que abrazaban el mismo género de vida para salvarse". Hechos de los Apóstoles El militante no se mide por las cosas que posee sino por aquellas de las que sabe prescindir. Gracias a la experiencia de muchos años de militancia política sabemos de los excesos de las asambleas en todos los niveles de la organización. Como decimos en el apartado de participación, son los ciudadanos sobre quienes recae una decisión los encargados de tomarla y no personas ajenas. Por lo mismo, las asambleas dentro de la organización reúnen indiscriminadamente a gentes que dedican su esfuerzo diario a fortalecer el Partido y a otras cuya aportación se reduce a la celebración de fechas históricas: comer y cantar. Al ser el segundo grupo más numeroso que el primero, por desgracia, imponen los cargos ejecutivos basándose en la falacia liberal de "un hombre, un voto". Por ello consideramos la necesidad de que la organización distinga la figura del militante de la del simple afiliado. Es militante todo aquel que asume las tareas del partido con regularidad, realiza actividades de agitación y propaganda y hace de su vida cotidiana un acto de entrega a la causa. Afiliado es quien tiene carnet y participa irregularmente en actos de la organización. El militante, por tanto, tiene derecho a voz y voto en las asambleas mientras el afiliado sólo tiene derecho a voz. Para ello, es útil y posible,. en un partido de pequeña envergadura, que cuantos ingresan en el Partido sean apadrinados por un militante veterano, quien decide sobre su grado de formación y su voluntad de trabajar, situándolo en la categoría de militante o de afiliado. Otra fórmula es establecer un período de prueba más o menos largo que permita a la organización tener información suficiente para el adecuado encuadramiento del nuevo afiliado. Ninguno de los dos niveles es eterno. El militante puede pasar a afiliado y viceversa, según la actitud que tome ante las tareas del partido y los cambios que manifieste dicha actitud en el devenir de su actividad. Consideramos que a cada deber corresponde un derecho y no a la inversa. Deberes Derechos En
cuanto a los derechos del militante
que cumple con sus responsabilidades, podemos citar: 1.-
Derecho a exigir que se le forme. A imponer a sus jefes a la realización de cursos globales y específicos
sobre los problemas que genera la actividad. 2.-
Derecho a participar en la elección de cargos y a presentarse como
candidato para los mismos. 3.-
Derecho a recibir información puntual de la marcha del Partido,
a conocer el estado de cuentas de su local y/o provincial, a ser informado
de la estrategia y su desarrollo. 4.-
Derecho a participar en asambleas y consejos a cualquier nivel. 5.-
Derecho a recibir ayuda en sus tareas. 6.-
Derecho a ser tratado como una persona, de acuerdo con nuestra ideología. El
militante es la base de la organización, sed conscientes de ello. Sin células
agrupadas en organismos superiores no es posible el cuerpo vivo del
Partido Revolucionario. Curso Alejandro Salazar, Cudillero 1994 |