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Vi brotar la
pasión...
Vi brotar la pasión de tu pecho
cual la ardiente llama del rudo volcán.
Todo lo abrasaba, dejando a su paso
despojos ardiendo con fuego vivaz.
Rugió la tormenta furiosa en el seno
de mi ser, cual siempre fatal.
Brotó la lluvia con fuerza, apagando
aquellas llamas en que ardía tu mal.
Muy lejos ya tenemos todo aquello.
Apenas unos días sin vernos bastarán.
Tu fuego tornó en frío, congelando
las llamas que en mi pecho quisiste hacer brotar.
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