|
Por desdén te fuiste
que no por amor,
tan sólo lo saben
tu ánima y yo.
Te has vendido por pena,
porque no te quise.
¿No escuchas, morena,
cómo. de desprecio,
mis labios se ríen?
Y así que sois todas.
Y no supe verlo.
Así que fue aquella
que me dio tormento.
¡Loca carcajada
que brota del labio
de besos herido!
¡Si así que sois todas!
Queréis en la pena,
olvidando al vino...
A
poema anterior
A
Menú A
poema siguiente |