Piel de seda,
manos de nácar,
la trenza negra
sobre la cara.
Los lindos ojos
cual dos abismos
en que se hunden también los míos.
Labios de sangre,
de viva grana,
cual amapolas
lucen con ansia.
Brillo bendito
que da la noche...
Luz a mi vida
con sus amores.

 

 

 

 

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