Al 11 de Marzo

  Tengo en el alma pavor
al ver que a Madrid acalla
con su súbito clamor
el fragor de la metralla.

Ferial donde mis sudores
vertí un año trabajando,
hoy estás lleno de horrores,
de dolor... ¿Pero hasta cuándo

soportaremos sus mañas,
el crimen, la cobardía,
ese furor de alimañas,
de crimen a sangre fría?

Asesinato cobarde
de personas inocentes...
No creo que mucho tarde
en odiarles esas gentes

que dicen representar
en sus locos desatinos.
Los vascos han de intentar
dar fin a los asesinos.

Que la gente bien nacida
tiene honor y tiene entraña.
Hoy le han quitado la vida
a Madrid y a toda España.

Mas sabremos renacer
de esta mañana penosa.
Madrid siempre supo ser
alegre y muy revoltosa.

Enterremos los difuntos
en cristiana sepultura,
para luego, todos juntos,
poner fin a esta locura.

¡Madrid, qué bonita luces
a pesar de tu tristeza!
Tu buen humor no reduces
porque te sobra belleza.

Mañana despertarán
alegres los madrileños,
pues que nunca lograrán
amargarnos nuestro sueño.

No lo consiguió el gabacho,
con tener más poderío.
Le dimos un buen empacho
con galanura y con brío.

No lo consiguió el fascista
tras de tres años de guerra.
Es que somos gente lista
a quien morir no le aterra.

Ni nos asusta la vida,
que es cosa más meritoria,
que el día a día intimida
bastante más que la Historia.

¡Madrid, despierta mañana
bien alegre y muy contento!
Lanza al aire la campana
que ya se acabó el lamento.

Y que vengan los etarras
a poner más explosivos.
Como caigan en tus garras
se irán más muertos que vivos.

 

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