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Un poema de amor, el más
hermoso,
deseo yo escribir para ti, hermosa
que alegras la existencia tan penosa
del mísero juglar siempre lloroso.
El pasado infeliz y tenebroso,
que pesa en mi existir cual una losa,
deseo ya olvidar y de esa fosa
de tu mano surgir, pues horroroso
su recuerdo me abruma fatalmente.
¡Si lograras tan sólo con un beso
borrar esa locura de mi mente,
librarías mi alma de un gran peso!
Pero dudo muy mucho, amargamente,
que lo puedas lograr sólo con eso. |
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