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¡Vanitas, vanitatis..! E
ignorante,
estúpido y soberbio el que imagina
que hay fama que algún día no termina
ni gloria que perdura lo bastante.
Incluso el Faraón quiso, imponente,
existir para siempre. Y para ello
mandó que construyeran el más bello
sepulcro de la Historia, el más potente.
Mas pronto lo violaron los ladrones
de tumbas, arrancando sus riquezas,
tirando por el suelo sus despojos,
matando de raíz sus ilusiones
de glorias, vanidades y grandezas.
Sopló después el aire y ni piojos...
No hay nada en este mundo que sea
eterno;
Lo malo es que después viene el Infierno.
A alguno ya le llega en esta vida...
¡Procura tener suerte en la partida! |
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