| |
Cuatro años después todo ha
cambiado,
otra hermosa mujer en la cocina
en tanto que el cerebro se ilumina
con la luz del poema ilusionado.
Los años transcurrieron. Si alocado
por aquella ilusión fue tan mezquina
mi actitud, mi postura, no imagina
cuantas veces llorara aquel pecado.
Ella está cocinando, oigo la plancha
exhalando vapor, como la oyera
en aquella ocasión. Fue pasajera
mi pasión, mas allí queda la mancha
y no acierto a borrarla aunque quisiera.
Rogaré no se tome la revancha. |
|