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Amores
inalcanzables,
imposibles fantasías,
marchasteis lejos, volando,
alejándoos de mi vida.
Muy pocos, meses duraron.
Algunos, escasos días;
otros, ni horas siquiera,
un sueño mientras dormía.
Y el despertar es amargo
si no hay una mano amiga.
Alguien a quien dar dos besos,
a quien decirle: ¡Eres mía!
¿Cómo va a tener ya nada
aquél quien de nadie fía?
Me arrancaron con engaños
la esperanza y la alegría.
Me juraron varias veces
que por siempre me amarían
y siempre lo han incumplido...
Ya no quiero más mentiras.
Que en los amores se esconde
el engaño y la perfidia.
Prefiero vivir ya solo
que sufrir mil agonías.
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