Seis meses han pasado desde
el día
que amaneció tremenda la alborada;
seis meses transcurridos para nada,
perdidos entre cháchara y porfía.
- La culpa ha sido tuya, mas no mía.
-
Se gritan entre sí gente "educada".
Los otros les responden: - ¡Qué bobada,
no nos digáis tamaña tontería!
No nos vengáis con tantas
invenciones,
pues que gracias a aquellos atentados
pudisteis mal ganar las elecciones.
En tanto, los heridos y afectados
reclaman justamente sus razones
y nadie les escucha. - ¡Vaya osados!,
pensarán los prohombres del Congreso:
- ¡Venir a dar la lata para eso! |