La vida sólo es
un sueño
en que vagamos dormidos,
imaginando quimeras,
locuras y desatinos.
Despiertas en la mañana
mas continúas sumido
en las sombras de la noche
aunque luzca un sol divino.
Vagas solo por las calles
sin encontrar el camino,
pues aun yendo muy certero
marca la senda el Destino.
Hoy vives, mañana mueres.
Mas aunque te sientas vivo,
es como si hubieras muerto
ya que siempre haces lo mismo.
Es la rutina de siempre,
no hay nada nunca distinto:
Beber, gozar y comer,
todo ello por instinto.
Y la máquina despierta
siempre con el mismo ritmo.
¡A ver cuándo llega el día
que toque dormir tranquilo!
Pero ese día, seguro
que no queremos dormirnos.
Aunque te aburran los días,
más temes el no vivirlos.
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