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"Otra vez mi
espíritu han coartado,
entre cuatro paredes prisionero,
mas entonces no tuve compañero
y hoy me veo de gente rodeado."
Setenta y cinco días han pasado
desde que di a la luz ese primero.
Después, el accidente traicionero
Y el soneto quedó roto y quebrado.
Hoy comienzo de nuevo la carrera,
veremos qué la suerte me depara.
No puedes hacer planes, no se espera
cuando el azar nos muestre su fea cara.
Llamemos a la suerte compañera,
a ver si así la mente se le aclara. |
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