Va a comenzar el partido
en brevísimos momentos.
¡Hay que ver estos eventos
como quitan el sentido!
Veintidós tíos corriendo
detrás de una vil pelota
y cien mil dando la nota
y el gilipollas haciendo.
Son los nuevos gladiadores,
los que hoy ganan la fama,
el público el que se "mama",
son días de vino y flores.
- ¡Qué bueno que eres, Pepito!
- ¡Desgraciado, mas que has hecho! -.
Cambia la idea en el trecho
fugaz de sonar un pito.
Lo que les grite la gente,
a ellos les importa poco,
haciéndose un poco el loco
llenan su cuenta corriente.
Que de corriente no es nada
pues ganan buenos millones,
a cubrirse los riñones
y a hace lo que les agrada
Un poquito de esa dote
siento que Dios no me diera.
Yo le daría cual fiera
cuatro patadas a un bote.
Pues nada más que eso hace
el "heroico" futbolista.
Un nieto con mucha vista
a ver si de una vez me nace
y del trabajo me aparta
si se acuerda de su abuelo,
pero mucho más me huelo
que se comiese él la tarta
entera y sin compañía.
Si acaso, de una muchacha.
Como ya el verso emborracha,
se acabó la poesía. |