|
CIX
Un día ha de llegar, aunque no creas,
que los dos nos veamos, sin querer:
Ese día, a las Puertas de los Cielos...
¡Cuántas cosas tendremos qué saber!
Pero luego que el Juez dicte sentencia,
cuando estemos perdidos ambos ya,
entonces que querrás que te consuele,
entonces... no tendremos de qué hablar.
A
poema anterior
A
Menú
A poema siguiente
|