El llanto...

¿No recuerdas el llanto en mis ojos
que en aquella tarde hiciste brotar?
No recuerdas mi llanto, ya veo,
pues que aunque yo llore tú no has de llorar.

Recuerda el momento en que me dijiste
que no era posible seguir nuestro amor.
Quedé desolado, los pies inseguros.
Me apoyé en un árbol pidiendo favor.

Te miré a los ojos. Pedí suplicante.
No me contestaste, te pedí razón.
Al no querer dármela pensé en tu mentira
y desde mis ojos el llanto brotó.

Te dije, temblando, que aunque lo quisieras
nunca olvidarías aquella ilusión.
Tal vez tú no sepas que al verme dolido,
una pétrea estatua, que sabe, lloró.

 

 

 

 

A poema anterior                       A Menú                       A poema siguiente

Hosted by www.Geocities.ws

1