|
¡Canta, niña..!
Canta niña, que en tus labios
las canciones son edenes.
¡Quién pudiera cual las notas
brotar besando tus bienes!
Canta, que mi pecho alegras.
¡Canta, ríe! Nunca ceses,
porque mi pecho acongojas.
¡Canta, ríe, aunque yo pene!
Porque oyendo que tú cantas,
acaso yo nunca piense
que, mientras con otros gozas,
mi corazón, solo, muere.
A
poema anterior
A
Menú A
poema siguiente
|