EDITORIAL (diciembre 1999) AHORA HACE UN AÑO... Pues sí, queridos amigos lectores que habéis venido acudiendo a nuestra cita mensualmente: en estas fechas se cumple el primer año de existencia de Primeraclase. ¿Qué hemos realizado durante estos meses? Pues intentar llevar a quienes cursáis la Enseñanza Privada un mensaje exclusivo que otras revistas, colegas nuestros, no os pueden difundir ya que cubren también la Enseñanza Pública y las problemáticas de ambas son diferentes. ¿Lo hemos conseguido? Vosotros tenéis la palabra. Lo que es cierto es que existe una Asociación de Lectores con más de 150 miembros que participan en los sorteos y concursos que realizamos, que recibimos cartas de espontáneos colaboradores que nos ofrecen sus opiniones y sus artículos -¿os acordáis del célebre y simpático Bandido y sus contestatarios?- Y, lo que más nos satisface -que, por otra parte, nos preocupa- es que no hemos recibido ni una sola carta criticando ácidamente nuestros contenidos y nuestras ideas. Y decimos que nos preocupa porque no sabemos si es señal de que somos muy buenos y coincidimos con vuestros pensamientos o porque los descontentos pasan de molestarse en hacérnoslo saber. Como no nos consideramos perfectos, nos gustaría conocer esas críticas, si es que existen, para intentar mejorar, que del error siempre se aprende. Hemos intentado mejorar nuestras secciones, nuestros informes, nuestros reportajes y... la verdad es que las hemos pasado canutas. Pocos de los Centros dónde estudiáis han querido colaborar publicitariamente con nosotros. A los que lo han hecho, les quedamos muy agradecidos. Gracias a ellos, Primeraclase sigue existiendo. A los que se han negado, también les damos las gracias por permitir que se distribuya en ellos. Por cierto, en algunos Centros se ha relegado nuestra publicación a lugares difíciles de hallar. Es que nosotros no “untamos” a nadie para que nos coloque en primera fila. No es nuestro estilo. Y ya estamos ante el último mes del año y, parece ser, según los eruditos, del milenio que no del siglo. Sobre eso hay opiniones para todos los gustos y hemos asistido a controversias de las más diversas índoles. Y, al final, tenemos que opinar que, ¿qué más nos da? Lo importante es que se termina el año, que vienen las Fiestas, que hay vacaciones y que Diciembre es un mes de locura, en general. Pero divertido. Un mes en el que todos nos desmelenamos, nos tomamos una copita de más y en el que todos somos felices y deseamos felicidad al vecino ése al cual no saludamos durante el resto del año. Y en el que trasnochamos. Todos soñamos con la Lotería, con la Navidad, con la Nochevieja... ¡Vamos, pistonudo! Al menos nos ayudará a olvidarnos de tanto mamoneo como existe y que percibimos todos los días. Siempre, desde estas páginas, os hemos advertido que la cosa no iba bien. A las pruebas nos remitimos: ¿habéis visto el pelotazo que algunos han conseguido con TERRA en la Bolsa?¿Quién se lo ha llevado crudo? Desde luego, nosotros no. ¿Y los intentos de cohecho por Andalucía entre Concejales de uno y otro Partido? ¡Para echarse a reír, si no fuera para llorar! Y en Valencia no sabemos qué ha pasado con unos avales de mil millones de pesetas, que el que los concedió y se hizo responsable ahora parece que se le ubica en el Japón. O más lejos. En cualquier lejana galaxia. Pero ha dicho que vuelve. ¿Sí? ¿Volverá...? Pero ya es Diciembre y el mundo se alegra. ¡Viva Papá Noel, viva el cava y viva la diversión! ¡Felices Fiestas a todos y que el año que viene nos sea leve! Éste es el deseo cordial de los que hacemos, para vosotros... ¡Primeraclase! |