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COSAS QUE
IMPORTAN...
Tanto en España como en el mundo, en estos meses
han ocurrido cantidad cosas importantes, dijéramos que trascendentales.
La más importante para nuestro país ha sido, sin duda, la celebración
de la selecciones del 12 de marzo con la victoria abrumadora y
sorprendente del Partido Popular que ha conseguido una mayoría absoluta
que nadie se esperaba. Esto permitirá al nuevo Ejecutivo presidido por
el señor Aznar gobernar sin necesidad de contar con el apoyo de los
nacionalistas, aunque parezca que sí que va a contar con ellos, al
menos con catalanes y canarios, más que nada porque le ha ido bien
durante estos años y para guardar las apariencias y no emular al
célebre rodillo socialista de antaño. Después, ya se verá si este
apoyo se queda en agua de borrajas y el PP no se vale del poder
arrollador de sus votos...
Importantes también han sido los golpes asestados contra el terrorismo,
mediante la detención y extradición de varios miembros de ETA y, sobre
todo, el silencio de las armas que, afortunadamente, no se ha visto roto
por los terroristas, aunque las algaradas callejeras, medio consentidas,
sigan celebrándose en el Norte.
Preocupante también, y vital para los inversores, las alzas y bajadas
de las Bolsas, que gozan de una volatilidad inesperada. Las nuevas
tecnologías, al parecer, tienen la culpa y sus valores son los que
trastocan el mercado. Está visto que todo se mueve al compás que dicta
Nueva York y al menor estornudo de Wall Street se constipan todas las
Bolsas mundiales. En tanto dependemos del imperio del dólar.
Las desgracias provocadas por la Naturaleza forman parte también de las
cabeceras de los telediarios y de todos los medios de su comunicación.
Mozambique y sus aguas turbulentas, sus habitantes colgados en las ramas
de los árboles, subidos a los tejados, muertos de frío, de hambre y de
penurias, han colapsado los teletipos. Y la ayuda internacional, pobre y
somera. Tarda en llegar y cuando llega no se distribuye adecuadamente.
Los muertos se cuentan, cuando se encuentran, por centenares y los
deshabitados por millares.
Trascendental también el viaje de Su Santidad, Juan Pablo II, a Tierra
Santa y la petición de perdón que, previamente, efectuó en nombre de
la Iglesia, queriendo poner así punto final a dos mil años de
atrocidades cometidas en nombre de Dios. De todo ello, insisto, nos han
informado ampliamente los medios de comunicación.
Y la victoria del nuevo líder ruso, con lo que ello puede conllevar. Y
la amenaza china a Taiwán... Y tantas y tantas cosas que han ocurrido
para bien y para mal durante este tiempo: La Semana Santa, el
overbooking de las líneas aéreas, las quejas de los usuarios y un
largo etcétera.
Pero, de verdad, todas estas cosas, con ser muy importantes, no deben
haber sido trascendentales porque lo que nos ha comido el coco, queramos
o no admitirlo. leamos o ignoremos las noticias y veamos o apaguemos la
televisión, ha sido la presencia de doña Rocío Carrasco y de su
marido, don Antonio David Flores en todas las cadenas de televisión.
¡Esto sí merece la pena!
No se acaba de comprender que una nación que se considera culta pueda
estar al tanto de las andanzas de una señora, de sus amoríos, de sus
adulterios y de la cornamenta que, según él mismo relata
orgullosamente, luce su marido. Nos lo han explicado por activa y por
pasiva en las cadenas autonómicas, en Tele 5, en Antena 3, en las
nacionales y nos seguimos deleitando con estos aconteceres. Todos nos
metemos y echamos pestes del programa Tómbola, pero resulta que es el
que mayor audiencia tiene. Y sus invitados, los cotillas de turno,
cobran sus buenos millones de pesetas por afirmar y negar al mismo
tiempo. El mismo Antonio David percibió, según se ha dicho, NUEVE
MILLONES DE PESETAS por presentar sus cuernos afilados y relucientes, -
"como toda una ganadería"-, según sus palabras.
Señores, amigos, ¡esto sí que es importante! ¿El resto, los demás
avatares y sucesos? ¡Nada! Noticias de segunda fila.
A
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