| Se
fue Alfredo Kraus, "el más grande".
El mejor tenor del mundo.
El cantante español murió en Madrid a los 71 años
de edad
Primeraclase, ante la ausencia del
tenor en WHERTER, indagó y supo de su grave enfermedad.
Hoy, lamentablemente, debemos corregir el artículo que teníamos
preparado para este mes. La muerte pudo más que la noticia.
Hablar de Kraus sería tan largo y prolijo que se nos hace imposible
plasmar toda su intensa vida en nuestras páginas. El tenor español es
un caso único entre los tenores de la última mitad del siglo XX.
Cuando inició su carrera, a mediados de los cincuenta, estaban en
candelero cantantes como Di Stefano, Del Mónaco, Bergonzi o Björling.
Hoy ya todos ellos forman parte de la historia de la música, mientras
que Kraus había continuado dándonos muestras de su arte transcurridos
más de cuarenta años desde su debut, durante los cuales nunca faltó a
sus compromisos más que a causa de la enfermedad y fallecimiento de su
esposa, hace pocos años.
La causa de tal longevidad vocal se debió, principalmente, a un
aprovechamiento racional y perfecto de su voz. La amplia extensión de
la misma iba desde el Re grave hasta el mismo Mi bemol sobreagudo que
alcanzaba en Los Hugonotes, de Bellini. Con tal registro, le
permitió enardecer al público con sus proezas en las notas
sobreagudas, todo ello acompañado de un perfecto dominio de la técnica
respiratoria. Capaz de proyectar un sonido nítido y brillante que
alcanzaba el último rincón del teatro, Kraus aprovechaba la resonancia
natural de los senos frontales y de la cavidad craneana, evitando la
guturalidad de otros tenores de renombre. Su fraseo era impecable,
diferenciando perfectamente las vocales básicas del canto: a, e, i. Su
pronunciación de los idiomas italiano y francés, base de la mayoría
de su repertorio, insuperable. No así del alemán, que le suponía
grandes dificultades para la declamación.
Un selecto repertorio
Alfredo Kraus fue siempre tan inteligente que limitó su repertorio a
aquellos papeles que consideraba idóneos para sus características de
tenor lírico ligero. Es decir, no lo ha cantado todo, como otros
artistas, pero lo que cantó lo hizo como nadie.
Sus óperas, que fueron cambiando con el transcurso de los años, fueron
Gianni Schicchi, El Barbero de Sevilla, El Elixir de Amor, La
Sonnambula, Don Pasquale, La fille du regiment, Los puritanos, Los
pescadores de Perlas, Traviata, Lucía La Favorita. Don Giovanni, Cossi
fan tutte y, sobre todas, haciendo una nueva creación del personaje
del Duque, Rigoletto..
A partir de la segunda década de su carrera, cuando su voz ganó
robustez en el registro central, incorporó títulos como Manon,
Fausto, Romeo y Julieta, Los cuentos de Hoffman y, sobre todo, en la
que alcanzó sus mayores triunfos, Werther. También cantó en
escena la Tosca y grabado La Bohème, que suelen ser
interpretadas por voces más dramáticas. Con tal repertorio, no tan
exiguo como a veces se ha juzgado, huyó de los papeles que eran
demasiado dramáticos, ya que no le iban a su voz. He aquí la causa de
la larguísima trayectoria artística del tenor canario, el cual no se
prodigó demasiado en las grabaciones de óperas completas ya que
prefirió el escenario, donde también triunfó como actor, lo que le
sirvió de nexo de unión con el público.
Lo cierto es que, prescindiendo de Gayarre ( al cual diera vida en la
película que realizó en 1958) y al que no hemos podido escuchar por no
existir el gramófono y que está considerado como el mejor tenor de la
historia, sí podemos afirmar que Alfredo Kraus ha sido el más grande
tenor español del siglo XX y aún nos atreveríamos a sugerir que el
mejor del mundo, ya que las grabaciones de Caruso, defectuosas por estar
realizadas en los comienzos de la técnica, no permiten apreciar la
verdadera riqueza de la voz del cantante napolitano. Los demás, Gigli,
Schipa, Bergonzi, Corelli, Domingo, Lázaro, Pavarotti, Carreras y aún
el único y grande Miguel Fleta, con toda su calidad, quedan, a nuestro
modesto entender, por debajo de Kraus.
En conclusión, si el mejor escritor del mundo, Cervantes, fue español,
consideramos también que otro español ha destacado sobre todos los
tenores de la Historia, tanto por la brillantez y extensión de su
tesitura como por su elegancia en los escenarios y su profesionalidad: Alfredo
Kraus, la Voz.
A
Primeraclase |