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Al sentir una frente...
Al sentir una frente sobre el pecho
encendióse del alma una quimera.
Me sumí en los brazos de aquel sueño,
apurando los labios de una bella.
La mirada clavé en su blanco rostro.
Vi dos ojos radiantes, como estrellas.
Un gemido cortó los aires, ronco,
al ver que la que amaba no era aquella.
La abracé con más fuerza, imaginando
que aquel beso de fuego era de ella.
Intenté sonreír, mas fuera en vano,
que mis ojos bañaronse en la pena...
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