|
Yo me quedo
con Dios...
Yo me quedo con Dios.
Tú, ¿con quién quedas?
Que tu falsa mirada te ha creado
un muro de desdén e indeferencia
que no pueden romper ni tus encantos
ni el calor de unos besos
de comedia.
Yo quedo como un necio
que ha creído
las mentiras que, ingrata, tú tejieras,
pero sé que me tienen gran respeto
aquellos que te besan,
pues nadie ha conseguido un beso ardiente,
ni una lágrima viva, ni siquiera
una risa sonora sin mentira,
ni palabras ardientes y sinceras.
Yo me quedo con Dios.
Tú, ¿con quién quedas?
¡Si pudieras quedar también con Él..!
¡Pero no, corazón! ¡Qué más quisieras!
A poema anterior
A
Menú
A poema siguiente
|