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Peregrino
ante el ara...
Peregrino ante el ara, suplicante,
con la frente en el polvo reclinada,
yo te pido, Señor, mi Dulce Amante,
que des luz a la aurora de un mañana.
Si ayer, necio, tus llagas ofendí,
hoy te pido perdón de mis pecados.
No castigues severo mi desliz,
que en el llanto de mis culpas he pagado.
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