|
El humo sube
tenue...
El humo sube tenue
hasta un rincón del techo,
trazando caprichosos
dibujos en su seno.
¡El humo que es tan libre
allí se queda preso..!
Igual que de mi mente
no surge lo que quiero.
¡Ah, Dios, yo no entendía,
mas hoy sí que comprendo..!
Si el humo que es tan leve
no sube... ¿Cómo el cuerpo?
A poema anterior
A
Menú
A poema siguiente
|