|
Tú elegiste
Tú elegiste, ¿recuerdas?, la templanza.
¿Tengo culpa yo, entonces, sin saberlo?
Si pusiste tú freno a mis caricias,
con desdén yo te pago tu desprecio.
No pretendas fundir con tus miradas
la coraza que hiciste con el hielo
de tu risa maligna y la desgana
que aquel día inundaba tu cruel pecho.
A
poema anterior
A
Menú
A poema siguiente
|