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A solas en la
noche
A solas en la noche
sin estrellas,
con mi Dios en el cielo
y tú dormida,
cigarro tras cigarro he consumido
en mi afán de escribir a la fatiga.
Tú descansas, yo velo;
he de ofrecerte,
el día de mañana, maravillas.
Es justo que yo sufra
y que me esfuerce
por tenerte a mi lado mientras viva.
A solas en la noche,
mis pupilas
enrojecen de sueño y de cansancio...
¡Descansa tú por ambos, vida mía,
que yo velo tu sueño y tu descanso!
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