|
Destrozado y
sangrante...
Destrozado y sangrante el corazón,
de ti me acuerdo
y maldigo la hora en que me hiciste
soñar despierto.
Tu amor no fue la llama
que da fuego,
sino el soplo mortal de la Quimera...
¡Al verme otra vez solo,
reconozco,
que hubiera mejor sido que muriera!
A
poema anterior
A
Menú
A poema siguiente
|