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Cuando pienso
que un día...
Cuando pienso que un día pudo ser
y no fue, me da pena de pensarlo...
¡Pensar que te tenía y que te fuiste,
que la risa de entonces ahora es llanto!
Mis pies por los senderos de la vida
han de seguir, rindiendo mil espacios,
mil lágrimas de sangre y mis suspiros
que irán el alma modelando.
Y el día que al Final lleguen mis plantas,
otra vez la sonrisa helará el labio,
cortando con sus ecos la mañana
y la noche y el alba... y el ocaso.
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