|
Cuando los
dos estemos...
Cuando los dos estemos
delante del Gran Juez,
¿tú sabes la sentencia?
¿No? ¡Yo sí la sé!
Él dirá: - Concepción, vete a aquel lado.
Tú, poeta, al opuesto.-. - Y yo diré:
- ¡Ah, no, Dios! En la vida fuimos lejos,
mas hoy que ya hemos muerto... ¡No ha de ser!
Y afrontando la cólera divina,
compartiré tu dicha o tu dolor.
¿Qué me importa sufrir o ser dichoso
si no estoy junto a ti, mi Concepción?
A
poema anterior
A
Menú
A poema siguiente
|